Yo no elegí un parto natural, el parto natural me eligió a mi.

Cuándo estaba embarazada de Fer, ninguna de mis amigas había sido madre aún. Los últimos partos que había vivido de cerca eran los de mis hermanos, cuando una cesárea no se hacía al menos que fuera estrictamente necesaria.

Cuando estaba de menos de 6  meses de embarazo me subí en un avión y crucé el charco, supuestamente por vacaciones, por cosas del destino que les contaré en otro post decidimos quedarnos y no volver . Hasta ese momento había tenido unos cuantos controles y ecos en Lima pero aún no habíamos hablado nada del parto, y la verdad, tenía tantas cosas en la cabeza en cuanto a nuestro futuro como familia, que yo tampoco pregunté. Parece mentira, pero en ese momento no era la mayor de mis preocupaciones.

Cuando decidimos quedarnos en España, yo ya estaba de 7 meses. Tampoco allá conocí en ese tiempo a nadie que hubiera parido.  Así que no tenía mucha información de como sería o lo que me esperaba. Fui al centro médico del barrio donde me vio un ginecólogo un par de veces para controles médicos, pero mis citas regulares eran con esta mujer maravillosa, “La Matrona”.

La Matrona me habló siempre de parto natural, como si no existiera ninguna otra opción, me sugirió las clases de prenatal, “Si te provoca” me decía, “La verdad, es que toda mujer sabe parir, es tu instinto” Me recordaba.   “Te va a doler un poco, pero nadie se muere por dolor de parto, y la verdad no es tan fuerte, pasa” . “Cuando estés con contracciones cada 3 o 2 minutos y con ganas de pujar, recién ahí vienes, hasta entonces quédate cómoda en tu casa, camina y tranquila” Me decía con voz plácida. “¿Que ya perdiste el tapón? No pasa nada, no te bañes en tina, sólo duchas, te faltan 10 días o más, hay que esperar”, decía calmándome.  “Si el parto se retrasa, no pasa nada, si la bebe está bien se espera, si ya va más de una semana, si has pasado la 41 ten relaciones para que liberes oxitocina y sea una inducción natural”, me recomendaba sin imaginarme el lujo de consejo que me daba. ” A penas nazca tu hija, lo primero, la teta, así te recuperarás pronto, el útero se contraerá antes y tendrás más leche”  “Escúchate, es cuestión de instinto, todas las madres sabemos parir” Todo me lo decía como si no existieran otras opciones, y yo le creía, hoy le creo y le agradezco.

Fue así como, por cosa del destino, 3 meses, 2 días después de haber llegado a España, siendo madre primeriza caí en un parto natural y respetado, sin pedirlo, sin saberlo, y hoy agradeciéndolo mucho.

Pero lo cierto es que así como le creí todo a la matrona, por que no tenía más información que la que ella me daba, también le hubiera creído todo a un doctor que me hubiera dicho que lo mejor era una cesárea por que había perdido el tapón, o una inducción por que ya tenía contracciones y aún no había dilatado.

No se si no hubiera caído en manos de esta mujer maravillosa si yo hubiera buscado información por mi cuenta, recordemos que parí hace más de 10 años y no todos teníamos una computadora con Internet en casa. Lo cierto es que lo que ella me decía me gustaba, me hacía conectar conmigo misma y me era fácil creerle, me enseñaba a conectar con mi instinto.  No se si hubiera creído igual en un doctor sugiriendo una cesárea, tal vez si, tal vez no. Tal vez me habría informado más, tal vez no me hubiera dado tiempo de hacerlo, quien sabe, tal vez si, tal vez no, aunque lo cierto, es que siendo madre primeriza sin información, creo que me habría entregado por completo y habría confiado ciegamente.

Lo que tuve fue suerte… lo que necesitaba era tener información.

Tener información era mi responsabilidad, no era culpa de nadie más. Debí leer y preguntar más, no debí solo dejarme llevar. .

La información empodera queridas, lean, infórmense, cuestionen y comparen y finalmente decidan basándose en su corazón y en sus entrañas. Escuchen a su instinto siempre y para todo. Las respuestas en torno a nuestra maternidad y crianza , son nuestras, las tenemos dentro, las tenemos siempre, pero para poder decidir y confiar en nostras necesitamos conocer, saber, informarnos.

-La Tata, informándose y empoderándose♥

 

 

 

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2 pensamientos en “Yo no elegí un parto natural, el parto natural me eligió a mi.

  1. Anónimo

    Viví tu misma experiencia hace solo un año y medio en Italia. Tenía toda la información del mundo pero nada podía sustituir a la tranquilidad y seguridad que te da saber que uno está preparada para eso, que nació, en cierta forma, para dar a luz de manera natural. Nuestra experiencia fue maravillosa, no solo para mí sino también para mi esposo, nunca nos vamos a olvidar de María, la matrona que nos guío en el parto.

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