Archivos Mensuales: febrero 2016

Ya ningun cumpleaños será igual…

Hoy cumplo 39 y ya ningun cumpleaños será igual. Fer, mi hija mayor lleva varios días pregúntandome, “Mami, que vamos a hacer por tu cumple?” Y se queda sorprendida cuando le digo con una sorisa “Nada, fácil saldremos a almorzar, o no sé”. “Mami, que quieres que te regalemos?” Queda boquiabierta frente a mi “No sé mi amor, lo que quieran está bien”

Y es que siempre desde el inicio de los tiempos me ha encantado, fascinado , supermegaarchi emocionado celebrar mi cumple y los regalos. Aunque fuera algo pequeño, íntimo , siempre he pasado semanas pensando que ya viene mi cumple con mucha ilusión. Ese día que es todito para mi, solito y completito para mi,  ese día donde yo soy la rock star, el centro de atención, la más engreída y  mi mundo gira en torno a lo que me provoca,  Ese día en que al soplar las velas pido mi deseo. Siempre, siempre, siempre… hasta hoy.

Este año ya no fue así, mi cumpleaños ha llegado sin darme cuenta, cómo un día más, feliz y agradecida con la vida, pero cómo un día común y cualquiera, y así lo quiero celebrar, por que después del año pasado ya nada podrá ser igual, ningun regalo lo podrá superar, ningun deseo será tan importante,ninguna vela soplada a las 12 será más mágica que la del año pasado.

¿Que fue lo que pasó? Magia, la más bella y pura magia.  Unos meses antes de mi cumple, habíamos tenido dos perdidas y decidimos parar de buscar por un tiempo para sanar y recuperarme ya que fueron muy seguidas. El día de anterior a mi cumpleaños no estaba ovulando (supuestamente) y mi flaco y yo tuvimos nuesra pequeña fiesta privada justo antes que llegaran los invitados para recibir las 12.

A las 12 soplé las velas rodeada de mis más íntimos y queridos amigos y mis hijos, entre risas y cantos debajo del árbol que me ha acompañado desde niña, que ha oído todos mis deseos y con quien he compartido todos mis sueños.  A las 12 soplé las velas deseando con toda el alma, con todo el corazón, con todo el vientre quedarme embarazada pronto y tener en mis brazos a mi tercer bebé sin saber que desde hacía un par de horas, la magia de la vida estaba haciendo ya de las suyas en mi interior.

3 semanas después me despertaba de un sobresalto había tenido un sueño. El sueño. Mi sueño. (Lo puedes leer aquí)  Soñé con una niña y salí corriendo a hacerme las pruebas. Estaba embarazada.

La vida me daba un regalo, la madre naturaleza me había escuchado. Mi deseo más profundo se había cumplido, mi sueño se había hecho realidad.

Hoy 3 años después, estoy rodeada, abarazada y apachurrada por mi flaco y mis 3 hijos. Ningun regalo, ningun deseo podrán superar eso, veo a mi maravillosa familia, los 5 en la cama, los 5 felices y me doy cuenta que mi cumpleaños ya no es solo mio. Ahora es nuestro, es un aniversario familiar. Y soplar las velas ya no es para pedir un deseo, ni cumplir un sueño, ahora es para agradecer que soy inmensamente feliz con lo que tengo, por que mis deseos y mis sueños, están los 4 junto a mi.

La Tata, feliz cumpleaños a mi.

 

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