Archivos Mensuales: agosto 2017

Recetas con Quinua

¿Se acuerdan que les conté que me fui a una clase buenaza en Urban Kitchen? Bueno, hoy les voy a compartir 2 recetas buenazas con quinua que aprendí y que nos dieron para poder preparar en casa: Quinua al pesto y panqueques de quinua (:

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Quinua al Pesto

Ingredientes:

  • 400gr de quinua
  • 50gr de almendras en láminas
  • 200gr de tomate cherry
  • 1 zanahoria
  • 1 palta
  • sal
  • 200ml de pesto

Preparación: 

  1. Lavar la quinua tres veces en agua fria, hasta que ya no salga espuma y luego poner a hervir en una olla con agua. Recuerden que el tiempo de cocción depende del color de la quinua (dato extra que aprendí ese día)
  2. Cuando rompa en hervor, colocar la quinua lavada y revolver un par de veces para que no se pegue a la olla. Ir revolviendo cada 3 minutos y revisarla.
  3. Cuando el grano empiece a reventar, sacarla, colar y remojar en agua con hielo para cortar la cocción. Oto SUPER TIP para que no se resancoche!
  4. Lavar, pelar y cortar la zanahoria en bastones, cocinarla con sal y cuando estén al dente pasarlas por agua con hielo para cortar la cocción y que no pierdan sus nutrientes.
  5. Corta los tomatitos cherry en cuatro y la palta en cubos
  6. Mezclar todos los ingredientes en un bol grande
  7. Una vez mezclada la ensalada agregar el pesto y mezclar nuevamente.

Queda buenaza! Si no sabes preparar pesto no te preocupes, acá de yapa va la receta:

Ingredientes:

  • 2 atados de albahaca
  • 1/2 taza de nueces
  • 3 dientes de ajo
  • 3/4 de taza de aceite de oliva
  • 1/2 taza de queso parmesano rallado

Preparación

  1. En el procesador de alimentos poner las hojas de albahaca, sal, dientes de ajo, nueces y empezar a echar aceite de oliva para procesar. Ir parando y mezclando con una espátula. Al final agregar el queso parmesano y procesar un poco más.
  2. Conservar en un frasco y cubrir la parte superior con aceite de oliva.

No saben lo deliciosa que es! Para la opción vegana omitir el queso.

Y para el postre!!!

Panqueques de quinua

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Ingredientes

  • 3/4 de taza de harina de quinua
  • 1/4 taza aceite de coco
  • 1 taza aceite de almendras
  • 1 pizca de canela
  • 80 gr de yogurt natural bajo en grasa
  • 1 manzana cortada en rodajas finas
  • hojas de menta para decorar

Preparación

  1. En un bol mezclar la harina de quinua, la leche de almendras y la canela con un batidor de mano
  2. Calentar el aceite de coco en una sartén. Freír 4 cucharadas de la mezcla hasta que dore por ambos lados
  3. Servir con yogurt, hojas de menta y rodajas de manzana. Queda buenazo también con miel de blueberrys!

Si quieren hacer la versión vegana acompañenlos de fruta y miel de chancaca

 

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Cómo hacer para no perder la paciencia.

“¿Cómo haces para no perder la paciencia?” Esta es la pregunta que más me hacen en el blog cuando me escriben o me conoce alguien que me lee. ¿Cómo haces para no gritar? ¿Cómo haces para mantener la sonrisa? ¿Cómo aguantas? ¿Cómo haces para no perder la paciencia?

Acá, hoy les cuento a todos mi secreto, mi fórmula mágica, mis trucos estratégicos, 5 tips para no perder la paciencia:

¡¡¡¡¡¡MENTIRA!!!!! ¡La pierdo! La pierdo tanto que a veces me cuesta mucho volverla a encontrar. Grito, a veces poco a veces mucho y nunca me hace sentir mejor. Pierdo la sonrisa, me vuelvo un ogro. Y a veces no, a veces no aguanto más y exploto o me desplomo. Y definitivamente queridas pierdo la paciencia más veces de lo que debería.

Parece ser que cuando hablamos de crianza con apego, crianza natural o mi favorita: crianza respetuosa y en libertad,  las madres no pudiéramos ser de carne y hueso, ser humanas, enfermarnos, ponernos de mal humor, cansarnos y por favor todas las fuerzas del universo nos liberen… no podemos bajo ninguna circunstancia perder la paciencia y mucho menos gritar.

OJO en ningun  momento digo que perder la paciencia está bien, que molestarse sea la solución , que gritar sea liberador, ni mucho menos que cualquiera de las anteriores pueda en algún momento hacernos sentir bien. Nada más lejos de la verdad. Después de perder la paciencia te sentirás peor y depende del grado de ataque de nervios que hayas tenido es muy probable que te sientas como una mierda.

No digo que esté bien, pero tampoco digo que no pase… porque seamos honestas NOS PASA A TODAS, le pasa hasta a la que inventó lo de contar hasta 10 (más de una vez habrá contado hasta mil y ni así pudo) Le pasa a la que (como yo) se mete a la ducha (muchas veces fría) para no reventar en furia. Le pasa hasta la que escribió 10 pasos fáciles para no perder la paciencia (no sé si el libro existe, pero si existe ELLA creeme.. TAMBIÉN perdió la paciencia!)

Entonces tenemos claro que perder la paciencia está mal, pero pasa. Que no soluciona nada pero nos seguirá pasando. Entonces.. ¿Qué hacemos? En la crianza respetuosa hablamos de no gritar, la teoría dice que debemos solucionar todo con lenguaje positivo y con calma.. entonces por qué no lo estamos consiguiendo? Por qué la crianza respetuosa se basa en en eso: en el RESPETO, y ese respeto debe empezar SIEMPRE por UNA MISMA.

Lo más probable es que no hayas perdido la paciencia por que rompió el vaso que le dijiste 3 veces que no agarre, ni porque te preguntaron 12 veces en las primeras  3 cuadras a coro cuanto falta para llegar donde los abuelos o porque llevas media hora explicando un problema de matemáticas y no hay forma que te entienda. Lo más probable es que esas circunstancias sean la gota que faltaba para derramar el vaso de agua y que perdieras la paciencia.

Es probable que estés cansada, con mucho trabajo, responsabilidades , preocupaciones o tal vez no te sientes bien y ni aún así paras. ¿Como vamos a criar con respeto si no nos respetamos a nosotras mismas, si no respetamos nuestro cuerpo y mente cuando nos piden parar?

Cuando somos mamás muchas veces equivocadamente creemos que debemos hacerlo todo , hacerlo bien y sentirnos bien (perdón quise decir APARENTAR estar bien) Eso amiga mía deja que te diga.. NO ES RESPETARNOS.

Mamá se equivoco, mete la pata, se le olvida la lonchera, quema las tostadas, se deprime, se molesta , le provoca llorar y se CANSA si señores y señoras SE CANSA! Y no por eso mamá es menos maravillosa, es menos mamá ni mucho menos.

Tenemos que ser honestas con nuestros sentimientos. Tenemos que escuchar a nuestro cuerpo. Tenemos que dejar de hacer cosas que nos frustran y hacer más cosas que nos hagan felices. Tenemos por sobre todas las cosas que ser felices. Pero sobre todo tenemos que entender que los padres somos el ejemplo para nuestros hijos. Somos la vara con la que se medirán mañana, y si crecen con una madre que no se cansa, que no pierde la paciencia, que lo hace todo perfecto, que no se frustra, que no se molesta, que no se equivoca que no se pone triste, el día de mañana es muy probable que nuestros hijos se frustren porque no lograron ser “tan buenos” ni conseguir una pareja “tan buena” tampoco. No entenderán porque no consiguen ser tan perfectos si su madre (o padre) hacía que pareciera algo tan sencillo.

Por eso es importante que mamá sea de carne de hueso. Que seamos HUMANAS. Debemos saber decir ahorita no, he tenido un mal día y estoy de mal humos. Más tarde , no me siento bien. No , estoy ocupada. Y cuando estemos bien, cuando nos sintamos bien retomamos el tema. Nuestros hijos tienen que saber cómo nos sentimos, tanto cuando estamos bien, como cuando estamos mal, tienen que saber que somos humanas, tan de carne y hueso como ellos, que cuando nos caemos también nos duele y nos dan ganas de llorar.

Ahora lo tenemos más claro. Sabemos porque perdemos la paciencia y sabemos que seguirá pasando (probablemente menos , pero seguirá pasando) ¿QUE HAGO? Qué hago la próxima vez que pierda la paciencia y se me escape el grito porque ya no doy más. ¿Cómo lo soluciono? ¿Qué hago con la culpa? ¿Cómo lo arreglo? Pues más muy sencillo. Pidiendo perdón. Un perdón sincero y desde el fondo del corazón. Un perdón que le enseña a tu hijos que no eres perfecta, que te equivocas, que lo reconoces, que los amas y que los respetas. Un perdón que les enseña que todos nos equivocamos pero que lo importante es saber pedir perdón, admitirlo y tratar de solucionarlo desde el fondo del corazón. Un perdón que es una lección para toda la vida. Un perdón que formará un adulto respetuoso, un adulto más empático y un adulto más humano para el día de mañana.

Así que la próxima vez que pierdas la paciencia no creas que eres la unica, que estás sola o que estás haciendo las cosas mal. Para respira, pide perdón con amor y date tiempo para ti, para estar mejor. Todas metemos la pata y todas tenemos en ese momento la oportunidad de criar un futuro mejor

La Tata, Criando en Tribu.

 

 

 

Criando en equipo…Cuando el problema somos nosotras.

¿Cuántas veces nos quejamos que nuestro flaco, gordo, chino o chato no nos da una mano con lo chicos? ¿Cuántas veces reputeamos intera y otras tantas a grito pelado que hacemos todo solas y ya no damos más? ¿Cuántas veces queremos fugar pero no podemos por que nadie más puede hacer lo que hacemos nosotras?

¿Te has sentido identificada? Yo sí,  más veces de las que quisiera, sobre todo al principio, cuando cometía el principal error de todos.. creer que necesitaba AYUDA, que mi flaco me diera UNA MANO con los chicos. No chicas no necesitamos que nuestros flacos , ni nuestros chatos ni nuestros chinos nos ayuden… somos un equipo. Solo necesitamos QUE HAGAN SU PARTE.

Mi caso no fue muy común pero tampoco el único. Hace casi 14 años cuando nació Fer, mi flaco trabajaba toda la noche manejando y por ende dormía todo el día. Trabajaba 6 días a la semana y vivíamos en otro país solos.  Las pocas horas que tenía al día no le daban para compartir muchas responsabilidades así que apechugué con todo sin dudarlo. ¿Resultado? Cuando Fer cumplió 1 año y medio la desteté y salí LITERALMENTE corriendo de la casa. Le dije no DOY MÁS , quédate con la niña y con la casa, YO ME VOY A TRABAJAR. Como comprenderán la felicidad me duró poco, por no decir NADA. Extrañaba como loca a mi hija, llegaba a casa y las cosas no estaban “bien hechas”.. ojo tampoco estaban mal hechas, solo estaban hechas de forma distinta.. en ese momento en mi cabeza: DISTINTO=MAL. Por otro lado a él también le hacía falta salir a trabajar así que las broncas comenzaron.

Logramos encontrar la combinación perfecta, Fer iba unas horas a la guardería, nosotros teníamos horarios flexibles y variables y así los dos podíamos trabajar , cuidar de Fer, ocuparnos de la casa y además buscar otro bebé. ¿Final Feliz? Pues no, la guerra real estaba solo a punto de comenzar…

Con esta nueva dinámica de horarios flexibles, compartiendo la responsabilidades de la casa y de los chicos supuestamente haríamos las cosas a medias y todos seríamos felices… CRI CRI . Sorry darling pero no me ligó así. El 70% de la chamba de los chicos y de la casa seguía recayendo sobre mi…. rep%”&$ta&”(%mdre.  Y la verdad es que no entendía por qué. ¿Por qué si le había explicado 1500 veces cómo hacer las mismas cosas todo lo hacía DIFERENTE? Porque teníamos que terminar mechando, el asándose y no haciendo eso más y yo teniéndolo que hacer de nuevo PORQUE!!!!!!

¿¿¿¡¡¡¡PORQUE NO PODÍA HACER LAS COSAS COMO YO!!!!????

Paremos acá un segundo… justo acá quería llegar…. Y a mi quien me dijo que la forma en que hago las cosas está bien, que es la mejor forma.. por último que es la ÚNICA FORMA!!!! Ubicate pues mamita!!!!

Por un momento me puse en sus zapatos y me di cuenta de lo odiosa que era yo y la situación.  Enseñándole 20 veces como poner el pañal o bañar a los bebés. Seamos honestas ninguna de nosotras vio un tutorial ni hizo una master class para cambiar el pañal o bañar a sus hijos.. entonces por qué creemos que se las tenemos que dar nosotras a ellos.

Se han puesto a pensar cómo tomamos el control absoluto de nuestros hijos y del hogar, como los presionamos a hacer las cosas como nosotras y si no… dios los libr. Como a cada rato decimos “NO. Sabes que , déjalo puta madre, ya lo hago yo” o la versión me muerdo la lengua : “NO, sabes que amorcito tranki, ya lo hago yo” ( y por dentro: ches casi metes la pata huevas)

Muchas veces (ojo no digo que siempre) somos nosotras las que nos metemos cabe. Las que los “libramos” de sus responsabilidades por no saber soltar. Las que los espantamos y hacemos con tantas indicaciones que algo tan simple como cambiar un pañal parezca una manipulación de químicos radioactivos a punto de estallar en la cara de nuestro bebé y eliminar a la humanidad.

Entonces chicas si no queremos ser parte del problema seamos parte de la solución.

  • Dejemos de pedir ayuda con la casa y con los chicos y asumamos que somos un equipo, que tu pareja no te ayuda si no que está haciendo su parte tal cual tu haces la tuya
  • Suelten, dejen ir.
  • No les enseñen a hacer las cosas como las hacemos nosotras dejemos que ellos las hagan a sus maneras.
  • Entendamos que ellos salvo dar la teta  en los casos de lactancia exclusiva pueden hacerlo TODO con un bebé desde que nace (ojo puede darle también tu leche  en un biberón si necesitas meterte a la tina y relajarte)
  • Entendamos nuestra dinámica familiar: si uno trabaja fuera de casa, si los dos trabajan fuera de casa, si los dos trabajan en casa, y repartamos las responsabilidades de forma justa en que los dos hagan cosas y los dos descansen y disfruten.
  • Repartanse responsabilidades un super consejo que me hubiera encantado aplicar desde mi primer bebé y recién nos ligó por completo con la tercera es que ellos se encarguen de la hora de dormir. Cuando nosotras los hacemos dormir solemos hacerlo con la teta y luego ya no sabemos como hacerlo de otra manera. No podemos salir, ducharnos, movernos y peor aún el momento del destete nos da terror por que no tenemos idea de como haremos para que concilien el sueño (tranqui así lo hagas con la teta lo conseguirás igual). Pero sería mucho más sencillo si después de un día largo con el bebé es papá quien se encarga de dormilo no?

Trabajar en equipo, criar en equipo es la forma natural de hacerlo y es lo mejor para todos en casa

  • Tu estarás más descansada, disfrutarás más de tu maternidad y tu hogar. Pelearán menos por no decir casi nunca. Y estarán cada día más templados el uno del otro
  • El se sentirá útil y necesario en este proceso de crianza desde el incio, se sentirá así por que es así. Los NECESITAMOS. Compartirá más momentos con sus hijos y formará parte de su crianza de una forma activa
  • Para los dos, compartirán más tiempo juntos ya que al trabajar en equipo terminarán todo antes y tendrán más tiempo para estar juntos como pareja.
  • Para sus hijos, aprenderán desde pequeños que no existe una sola forma de hacer las cosas, que no hay verdades absolutas, que cada uno tiene su forma de ser y de hacer y que eso está bien.
  • Aprenderán desde el ejemplo a compartir las responsabilidades cuando sean adultos y formen su propio hogar
  • Y sobre todo pasarán tiempo con los dos, disfrutarán de la riqueza de ser criados por papá y mamá por igual, teniendo para siempre dos robles en quien apoyarse y que le dan estabilidad, amor y seguridad.

Así que chicas pongamos de nuestra parte y la próxima vez que nos quejemos que hacemos todo solas, paremos y pensemos si tal vez depende de nosotras dar el primer paso para que eso cambie.

La Tata Criando en Tribu, Criando en equipo.