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Una mañana cualquiera.

Me despierta mi alarma a las 6am. La apago rápidamente, antes que el hijito menor que duerme a mi lado se despierte. Me quedo en la cama unos segundos, minutos, tratando de robarle algo de descanso al día. Pero sé que tengo que moverme. Me levanto y verifico que el hijito mayor también siga dormido en su cuarto. Luego, lo más callada que puedo, tomo mi ducha. Me gustaría que dure al menos 10 minutos, pero es breve. Salgo del baño e intento ser tan sigilosa como un ninja. No importa, el hijito menor empieza a hacer ruiditos. Empieza el día

Antes de que estalle el llanto, lo cargo y le doy los buenos días. Sonríe. Lo pongo en la cama mientras me visto y entonces escucho “Mamá… mamá”. El hijito mayor me llama.

Me visto rápidamente. La blusa bonita no, un polo viejo hasta después de dar de lactar. Voy a ver al hijo mayor, beso su linda sonrisa y lo saco de la cuna. “Tu pañal está bien lleno, mejor te lo cambio”, le digo. Todavía no logramos que deje el pañal de la noche. Al menos no hubo accidentes. De una vez le pongo su ropa para el nido. Rápidamente regreso a mi cuarto para cargar al otro hijito. Es su turno de cambiar el pañal y ponerse guapo. Los minutos avanzan. El mayor hace la inevitable pregunta. “Papá está de viaje mi amor, regresa en unos días”, le respondo. No me cambia mucho la vida. Papá empezó a dar clases este ciclo y dos veces por semana se va a las 6:30 am. De hecho, esos días tengo que levantarme aún más temprano, si no, me gana la ducha.

Pongo al menor en el coche y lo llevo a la cocina conmigo. El mayor ha pedido ver Masha. Normalmente hace el desayuno conmigo, pero hoy no hay tiempo para “sus tiempos”, todo debe ser rápido, así que lo dejo. Poner la fruta en la licuadora, preparar los huevos, calentar la leche, tostar el pan. Hoy la lonchera será yogurt, cereal y fruta. Hoy no hay tiempo para ser más creativa, pero sigo cumpliendo las recomendaciones de la nutricionista bloguera a quien sigo fielmente. El hijito menor me mira, babea, empieza a quejarse. Licuar el jugo, servir los huevos, servir el pan y la leche. Llamar al hijito a la mesa. Dios es grande, obedece a la primera. El menor sigue quejándose. Hora de la teta.

El mayor come, mientras yo doy de lactar. Los minutos pasan. Cambio de teta. Chequeo el face y el correo en el cel. El mayor termina. Felizmente ya aprendió a bajar solo de su silla. Empieza a saltar. Es un bello. De pronto, lo inevitable. “Mamá, popó”. Me paró y suavemente retiro al menor de la teta y lo pongo en el coche. Vamos al baño. “Avísame cuando termines”, le digo. Chequeo al menor que no está feliz para nada. “Ya vengo mi amor, sólo un ratito”. Limpio al mayor. Lo convenzo de lavarse las manos conmigo. El menor empieza a llorar. Los minutos pasan. Me caliento mi leche y me preparo un pan con queso. El menor llora desesperadamente. “Hijito, un ratito, tengo que comer algo por favor”.  Tocan la puerta, es la nana. Gracias Universo. Mari carga al menor mientras termino de preparar mi pan. Me siento a terminar de dar de lactar mientras como. ¿Cómo era la vida cuando podía comer tranquila y sin apuros? Tocan la puerta, es mi mamá. “¿Qué haría sin ti?”, pienso. Le pido a Mari que le lave los dientes al mayor y lo abrigue para salir. “No quiero ir al nido”. Por supuesto. Ya va a empezar el llanto. “¿No quieres que mamá te lleve en su bici?” le pregunto. “¡¡Sí!!” es su respuesta. Punto para mamá.

El menor termina su teta. Me lavo los dientes. Me pongo la blusa bonita. Me peino. ¿Para qué me esfuerzo con este pelo? A veces no lo sé. Me abrigo. Busco los cascos, le pongo el azul al mayor. El rojo es para mí. “Mamá, ese es el casco de papá”. No, era mi casco, hasta que él empezó a llevarte al nido, pero las cosas cambian. Nos despedimos. Bajamos al sótano. Mi bici está entre otras dos. Dejo las loncheras en el piso y la saco de ahí. Me doy cuenta que las dos loncheras no entran en la canasta. Sólo el cuaderno, la muda de ropa y la lonchera del mayor caben. Mi lonchera la pongo en el manubrio de la bici. “Tengo que empezar a usar una mochila”, pienso. El vigilante nos abre la reja. Salimos veo la calle todavía un poco húmeda y dos carros estacionados en la ciclovía. Ni modo, iremos despacito por la vereda. Lo siento peatones, pero tengan piedad, es la primera vez que llevo al hijito en bici al nido.

Empiezo a pedalear y tardo unos segundos en agarrar el equilibrio. Lo consigo y respiro de alivio. Llegamos a la esquina y tenemos que esperar, hay muchos carros. Pasan los segundos, que se sienten minutos y finalmente un taxi nos cede el paso. Cruzamos y no tengo mucho espacio para maniobrar. Freno en seco y me acomodo. “Mamá, casi se cae la bici”. Sonrío. “Casi, pero no se cayó. ¿Te asustaste?” “No mucho, sólo un poquito”. Hermoso, todavía no has aprendido a mentir y ojalá nunca aprendieras. Seguimos y ya empiezo a dominar el nuevo equilibrio. Me meto a una calle paralela para evitar los autos. Ya estamos sólo a una cuadra. “Mamá, más rápido”. Sonrío de nuevo. “Hijito no puedo ir más rápido”. “¿Sólo papá? ¿Sólo papá va más rápido?” “Sí, sólo papá. Él es más grande” “Sí, él comió toda la comida”. Me río. Después de todo, es lo que decimos para tratar de animarlo a comer más. Funciona más o menos, pero siempre me recuerda que papá alcanza el techo y mamá no.

Llegamos al nido. A tiempo. La dueña me dice que me veo muy bien. Que parezco la hermana mayor y no la mamá. Debe ser el mejor cumplido que he recibido en  casi tres años. Besos y adiós. Subo a la bici y me enrumbo al trabajo. Ahora si puedo ir más rápido. He dejado 12 kilos y también el miedo de caer con el hijito. Avanzo rápido y llego a la oficina. Me estaciono en el sótano 3B. ¿Cuándo harán estacionamientos para bicis arriba? Subo al piso 2. Abro la puerta y saludo. Miro mi reloj: 8:33 am. Llegué a tiempo. Lo logré. Sonrío.

Dejo de sonreír. 8:33 y siento que acabo de correr una maratón. 8:33 y ya estoy cansada. 8:33 y todavía falta tanto. Yo sólo quiero dormir. 10 horas seguidas. Exagerada. Dormir 5 horas seguidas ya sería maravilloso. Bañarme por 20 minutos sería el cielo. Extraño ser sólo dos y dormir hasta tarde el fin de semana. Ir al cine y salir a cenar más seguido (por no decir casi todas las semanas). Extraño comer como la gente normal y no parando para dar de comer, para dar la teta o comer en 5 minutos antes que me interrumpan.

¿Cómo me metí en este lío? A veces no lo recuerdo. Pero pasan las horas y regreso a casa. Ni bien abro la puerta, escucho sus pasitos corriendo. “Mami, mami”. Bracitos en mi cuello. Y al entrar veo esa otra carita. Me mira con felicidad y desesperación al mismo tiempo. Su cuerpo se abalanza a la teta. Lo amamanto. Y entonces recuerdo. Y soy feliz.

Carmen Noriega.

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Cómo hacer para no perder la paciencia.

“¿Cómo haces para no perder la paciencia?” Esta es la pregunta que más me hacen en el blog cuando me escriben o me conoce alguien que me lee. ¿Cómo haces para no gritar? ¿Cómo haces para mantener la sonrisa? ¿Cómo aguantas? ¿Cómo haces para no perder la paciencia?

Acá, hoy les cuento a todos mi secreto, mi fórmula mágica, mis trucos estratégicos, 5 tips para no perder la paciencia:

¡¡¡¡¡¡MENTIRA!!!!! ¡La pierdo! La pierdo tanto que a veces me cuesta mucho volverla a encontrar. Grito, a veces poco a veces mucho y nunca me hace sentir mejor. Pierdo la sonrisa, me vuelvo un ogro. Y a veces no, a veces no aguanto más y exploto o me desplomo. Y definitivamente queridas pierdo la paciencia más veces de lo que debería.

Parece ser que cuando hablamos de crianza con apego, crianza natural o mi favorita: crianza respetuosa y en libertad,  las madres no pudiéramos ser de carne y hueso, ser humanas, enfermarnos, ponernos de mal humor, cansarnos y por favor todas las fuerzas del universo nos liberen… no podemos bajo ninguna circunstancia perder la paciencia y mucho menos gritar.

OJO en ningun  momento digo que perder la paciencia está bien, que molestarse sea la solución , que gritar sea liberador, ni mucho menos que cualquiera de las anteriores pueda en algún momento hacernos sentir bien. Nada más lejos de la verdad. Después de perder la paciencia te sentirás peor y depende del grado de ataque de nervios que hayas tenido es muy probable que te sientas como una mierda.

No digo que esté bien, pero tampoco digo que no pase… porque seamos honestas NOS PASA A TODAS, le pasa hasta a la que inventó lo de contar hasta 10 (más de una vez habrá contado hasta mil y ni así pudo) Le pasa a la que (como yo) se mete a la ducha (muchas veces fría) para no reventar en furia. Le pasa hasta la que escribió 10 pasos fáciles para no perder la paciencia (no sé si el libro existe, pero si existe ELLA creeme.. TAMBIÉN perdió la paciencia!)

Entonces tenemos claro que perder la paciencia está mal, pero pasa. Que no soluciona nada pero nos seguirá pasando. Entonces.. ¿Qué hacemos? En la crianza respetuosa hablamos de no gritar, la teoría dice que debemos solucionar todo con lenguaje positivo y con calma.. entonces por qué no lo estamos consiguiendo? Por qué la crianza respetuosa se basa en en eso: en el RESPETO, y ese respeto debe empezar SIEMPRE por UNA MISMA.

Lo más probable es que no hayas perdido la paciencia por que rompió el vaso que le dijiste 3 veces que no agarre, ni porque te preguntaron 12 veces en las primeras  3 cuadras a coro cuanto falta para llegar donde los abuelos o porque llevas media hora explicando un problema de matemáticas y no hay forma que te entienda. Lo más probable es que esas circunstancias sean la gota que faltaba para derramar el vaso de agua y que perdieras la paciencia.

Es probable que estés cansada, con mucho trabajo, responsabilidades , preocupaciones o tal vez no te sientes bien y ni aún así paras. ¿Como vamos a criar con respeto si no nos respetamos a nosotras mismas, si no respetamos nuestro cuerpo y mente cuando nos piden parar?

Cuando somos mamás muchas veces equivocadamente creemos que debemos hacerlo todo , hacerlo bien y sentirnos bien (perdón quise decir APARENTAR estar bien) Eso amiga mía deja que te diga.. NO ES RESPETARNOS.

Mamá se equivoco, mete la pata, se le olvida la lonchera, quema las tostadas, se deprime, se molesta , le provoca llorar y se CANSA si señores y señoras SE CANSA! Y no por eso mamá es menos maravillosa, es menos mamá ni mucho menos.

Tenemos que ser honestas con nuestros sentimientos. Tenemos que escuchar a nuestro cuerpo. Tenemos que dejar de hacer cosas que nos frustran y hacer más cosas que nos hagan felices. Tenemos por sobre todas las cosas que ser felices. Pero sobre todo tenemos que entender que los padres somos el ejemplo para nuestros hijos. Somos la vara con la que se medirán mañana, y si crecen con una madre que no se cansa, que no pierde la paciencia, que lo hace todo perfecto, que no se frustra, que no se molesta, que no se equivoca que no se pone triste, el día de mañana es muy probable que nuestros hijos se frustren porque no lograron ser “tan buenos” ni conseguir una pareja “tan buena” tampoco. No entenderán porque no consiguen ser tan perfectos si su madre (o padre) hacía que pareciera algo tan sencillo.

Por eso es importante que mamá sea de carne de hueso. Que seamos HUMANAS. Debemos saber decir ahorita no, he tenido un mal día y estoy de mal humos. Más tarde , no me siento bien. No , estoy ocupada. Y cuando estemos bien, cuando nos sintamos bien retomamos el tema. Nuestros hijos tienen que saber cómo nos sentimos, tanto cuando estamos bien, como cuando estamos mal, tienen que saber que somos humanas, tan de carne y hueso como ellos, que cuando nos caemos también nos duele y nos dan ganas de llorar.

Ahora lo tenemos más claro. Sabemos porque perdemos la paciencia y sabemos que seguirá pasando (probablemente menos , pero seguirá pasando) ¿QUE HAGO? Qué hago la próxima vez que pierda la paciencia y se me escape el grito porque ya no doy más. ¿Cómo lo soluciono? ¿Qué hago con la culpa? ¿Cómo lo arreglo? Pues más muy sencillo. Pidiendo perdón. Un perdón sincero y desde el fondo del corazón. Un perdón que le enseña a tu hijos que no eres perfecta, que te equivocas, que lo reconoces, que los amas y que los respetas. Un perdón que les enseña que todos nos equivocamos pero que lo importante es saber pedir perdón, admitirlo y tratar de solucionarlo desde el fondo del corazón. Un perdón que es una lección para toda la vida. Un perdón que formará un adulto respetuoso, un adulto más empático y un adulto más humano para el día de mañana.

Así que la próxima vez que pierdas la paciencia no creas que eres la unica, que estás sola o que estás haciendo las cosas mal. Para respira, pide perdón con amor y date tiempo para ti, para estar mejor. Todas metemos la pata y todas tenemos en ese momento la oportunidad de criar un futuro mejor

La Tata, Criando en Tribu.

 

 

 

Sobrevivientes de un destete respetuoso.

Hoy, después de 1 año, 4 meses y 19 días nos despedimos para siempre de la teta… No pensé que sería tan rápido.  Nos a tomado 9 días exactos… Quería que el proceso  durará más. Siento que se me escapó como la arena entre los dedos. Pero lo cierto es que agradezco por como es ella , por como soy yo, que fuera tan rápido y veloz (cada bebé, cada mamá son distintas y para nosotras ha sido mejor así). Mi pequeña hermosa parece que entendió perfectamente lo que pasaba y se lo puso fácil a mamá.

¿Cómo me siento? No lo sé. Orgullosa de ella y su capacidad de adaptación, un poco feliz, adolorida, un poco triste, sin miedo ya que puedo empezar el tratamiento que me empujó a destetarla… y por qué no admitirlo… no me siento “liberada” pero si RENOVADA.

Hoy se ha abierto la puerta a un nuevo inicio en nuestras vidas, un nuevo tipo de relación donde la teta ya no es el eje ni la salvación. Hoy tenemos un sin fin de nuevas posibilidades de darnos amor, hoy ella ya aprende a calmarse sola sin depender de la teta. Hoy me dice más mamá… ya no me llamo tete. Hoy creció un poco más, hoy es más fuerte e independiente. Hoy se siente más segura que nunca que nuestro amor es para siempre.

Hace unos días les contaba que tengo glaucoma en un grado extremadamente avanzado y que ya no puedo retrasar más el tratamiento. Creo que el no tener opción a ni dudarlo, que simplemente lo tenía que hacer porque quiero estar bien, (no quiero obviamente quedarme ciega) lo hizo todo más sencillo para las dos.

¿Cuáles son las pautas para un destete respetuoso? Pues la verdad entre tu y yo no las sé todas, pero si te puedo contar lo que funcionó para nosotros.

  1. Tenerlo claro, estar muy informada de los beneficios de la lactancia materna exclusiva y luego tomar la decisión porque en el corazón sabes y sientes que es la mejor decisión para ustedes en ese momento.
  2. Hablar con ella. Le expliqué que ya no iba haber teté , primero solo al final del día y en la noche, luego solo en la noche y luego ya no había teté. Que ella ya es una niña grande que toma en vaso, que come galleta, que vé pocoyó y que ya pinta con los colores de mamá el libro de pintar de mamá . Esto último fue mágico. Tengo unos colores bellos que me regaló mi mamá y unos libros de mandalas. Antes no la había dejado tocarlos por que era para “grandes” esta semana cuando pedía tete por cariño y atención le daba un color y me sentaba a pintar con ella, así un color, otro color. En dos días me empezó a pedir los colores de frente y ya no teté…
  3. No ofrecer. Hasta ahora la teta ha sido salvadora si tiene hambre, si tiene sed, si se cayó, si se cansó , si se aburrió  si  todo… Lo primero es dejar de ofrecer y encontrar otras soluciones
  4. Aprender a identificar y enseñarle a expresar cuáles son sus necesidades al pedir teta en ese momento. Cuando me pedía teté lo primero que hacía era sonreír cogerla en brazos darle un fuerte abrazo con un beso, le decía te quiero mucho mi amor, te amo, que quieres? Tienes sed? quieres agua? quieres jugo? quieres leche? Tienes hambre? quieres un plátano, una galleta? Quieres más abrazos? Vamos a jugar? Obviamente no hacía las preguntas de golpe sino una por una mientras decía no hasta que finalmente decía si. En pocos días ya me pedía de frente aquello que quería, con señas , señalando o en ese idioma especial que solo las mamás entendemos.
  5. Para dormir , por suerte desde que nació la hacía dormir también su papá y su hermana mayor así que estos días gracias a su apoyo no ha sido una tragedia.
  6. Encontrar el biberón y la  leche o aquello que le guste para poderla destetar. Con mi hija mayor fue yogurt, el segundo fue leche con colacao y con Emilia ahora es leche de soya fresca. Harán tal ve varias pruebas hasta encontrar la mezcla que más les guste. (sería increíble que les guste una opción sana como una leche de almendras o coco)
  7. Durante la noche cuando se despierte tratar con el chupón primero (si lo usa) y luego con otro biberón si es que coincide con sus horas de tomas nocturnas . Desde que Emilia está tomando biberón para dormir ha disminuido un montón las tomas de la noche . Hay noches que toma a las 8pm 12pm y 6 am o incluso ya ha pasado desde las 8 hasta las 5 de largo. Cuando era teta era cada 2 a 4 horas toda la noche.
  8. Sácate leche manualmente para no seguir estimulando. Estar super atenta a tu pecho todo el rato para no tener una mastitis. Habla con tu ginecólogo y anda a un chequeo.
  9. Dense mucho amor, todo el rato, muchos abrazos, besos cosquillas, mucho pero mucho contacto físico.
  10. Cuenta con el apoyo de tu entorno familiar para ayudarte y contenerlos. Cuenta con ayuda externa también si fuera necesario, a nosotras nos ha ayudado mucho las flores de bach.
  11. Revisa tu armario, engríete un poco recupera esa ropa linda que te encanta y no podías usar en el embarazo ni dando la teta. Es bueno también que vayas con ropa que no puedan solo jaar si te agarra desprevenida.
  12. Cuando tomes la decisión estate preparada para tener más tiempo que nunca para dedicarle a tu bebé y también estate preparada para salir por tiempo más prolongado y que se quede con papá. Por ejemplo anoche me escapé con mi casi trece al cine y Emilia se quedó con mi flaco. En esta semana de destete se ha unido aún más a su papá y eso también me parece maravilloso.

Esto fue lo que funcionó para nosotras, pero  no hay fórmulas mágicas , cada quien debe encontrar su camino porque como lo dije al principio cada mamá y cada bebé son distintos y cada historia de lactancia es única y diferente.

Hoy una vez más veo los resultados maravillosos de la crianza respetuosa y con libertad, de la crianza con apego. Mi pequeña es segura y feliz con o sin teta, es mucho más grande hoy de lo que era ayer. La veo orgullosa cuando se hace entender mientras pide algo. Ha sido todo un reto para ella pasar de la facilidad de decir teté para solucionarlo todo a poder identificar y pedir aquello que realmente quiere. Ver esa felicidad, esa seguridad, ese orgullo en ella me ha dado una vez más una lección para la vida. Crecer , amarse y ser independiente nos da la libertad ❤

Hoy he sobrevivido gracias a ella a mi última teta. No les voy a mentir , claro que he llorado, pero a veces son totalmente compatibles y complementarias un par de lágrimas de añoranza y tristeza con el pecho inflado de orgullo y la sonrisa llena de amor y alegría total. Lloririendo y avanzando hacia la siguiente aventura… a seguir creciendo junto a ellos.

La Tata, criando, creciendo.

 

 

Destetar, cuando cortar la leche te corta algo más

Y me volvió a pasar. Llegó el momento de destetar a Emilia y no por que yo quiera, sino porque tengo que (debo seguir con un tratamiento de glaucoma que ya no puede esperar más) . Emilia tiene 1 año 4 meses y escuchar que ya le dí la teta un montón no me hace sentir mejor ni cambia nada. Con Nacho me pasó lo mismo pero a los 6 meses por un problema hormonal, pensé que ahora al ser Emilia mayor dolería menos .. pero no.. duele igual.

Mi primera preocupación al saber que debo iniciar ya el destete fue ella. Ahora como hago, no está preparada, como haremos en la noche, como haremos en el día, como haremos si se cae, como haremos, com haremos, como haremos… Lo cierto es que creo que ella está más preparada que yo para esto.. Como suele ser siempre , ellos están más preparados que nosotros para crecer y avanzar , para destetarse y para volar.

Anoche no le costó nada quedarse dormida con un biberon por primera vez en su vida, como tampoco le costó nada tomar otro a media noche. No le costó lo que me costó a mi. A mi me dolió sentir las punzadas y el pecho llenándose mientras la veía mamar y no de mi.  Mientras yo le cortaba la leche a mi se me cortaba un poquito el corazón.

Este proceso recién comienza y quisiera hacerlo de la forma más respetuosa posible con ella y conmigo. Dejar de ofrecer es  lo primero. Ofrecerle agua, jugo o una fruta cuando me pida teta. Darle abrazos y muchos besos si la busca por apego. Ir eliminando las tomas al día de una en una o de dos en dos depende de cuánto tiempo nos tome (no puedo esperar mucho para comenzar el tratamiento).  Tomar mis flores , darle las suyas, seguro eso también ayudará.

No tengo idea si esto será fácil o difícil, por ahora solo se que duele y que quiero llorar. Quisiera hacer una pataleta y gritar NO ME QUITEN MI TETA! Pero la vida es así, no siempre tenemos lo que queremos, no siempre es como la planeamos, a veces debemos dejar ir preparados o no, a veces nos toca crecer antes de lo que queríamos, a veces nos toca aprender de los hijos y su capacidad de volar.

Así que acá estoy cortando al la teta mientras siento que se me corta algo más. No va a ser fácil pero vamos a estar bien . Vamos a aprender algo nuevo de esto como siempre. Vamos a crecer.

Gracias por leer, gracias por estar. Si tienes una amiga que está destetando a sus bebé abrazala, escúchala, contenla. Aunque no lo exprese y sea lo que quiere, nunca es un proceso fácil. Si estás destetando por voluntad propia o porque tienes que, acá estoy, te mando un abrazo apachurrado salpicado de mucho amor. Ser mamá duele..y unas veces duele más que otras, pero con fé. Todo va a estar bien. ❤

 

 

Bienvenida a la competencia…OOOPS quise decir a La Maternidad.

Tienes unos días de retraso te haces unas pruebas y te enteras que estás embarazada, se lo cuentas a un par de personas que te felicitan y te apoyan pero nadie te dice una verdad que permanece oculta en todas nosotras.  Aún no lo sabes pero acabas de entrar en el mundo más competitivo que te puedas imaginar. Ni los máster, ni el deporte, ni el colegio, tu alto rango de ejecutiva, ser una más entre muchos empleados o ser la del medio de 5 hermanos te podrán preparar para el nivel de competitividad constante y silenciosa  (a veces no tanto) a la que acabas de ingresar… No salgas corriendo… No hay vuelta atrás.

Lo cierto es que todas, todas somos competitivas en la maternidad. Algunas  en mayor o menor nivel, pero quien diga que no o nos miente o se miente así misma. Podríamos decir que es parte de nuestra naturaleza, está tatuado en el ADN. Hay muchas que lo saben manejar y  controlar y otras que en verdad… Bueno que les voy a contar que no sepan ya…¿nunca faltan no?
La competencia y comparaciones empiezan desde el día uno en que cuentas que estás embarazada… Siempre habrá la amiga que lo pasó  peor, que fue más mártir, que vomitó más que durmió menos… Por otro lado estará la que nuuuunca se sintió mal, ni engordo , ni le dolió parir, encima se puso más guapa y el pelo le brillaba (odiosa). Tendrás muchas amigas o familiares en esos casos pero habrá un par que se encargará de recalcarlo. Si pensabas que eso es pesado estas en nada…
Lo fuerte se viene después, comparaciones absolutamente injustas y ridículas en base a qué tipo de parto hemos tenido y sobre nuestra lactancia ….. No flaca por ahí no es buen camino, en este tema si no tienes nada agradable, de apoyo y contención que aportar déjame que te diga: “Calladita te ves más bonita”. Ni siquiera voy a ahondar en este tema por lo injusto y ridículo que me parece.
Por fin tienes a tu bebé en brazos y comienza “la pregunta”, esa pregunta que deberá mantener alerta tus antenitas  de vinil…  lugo de observar como quien no quiere la cosa  peso, estatura, movimientos y nivel de desarrollo llega directa: ¿cuánto tiempo tiene?
¡Alerta! ¡Puede ser una trampa! Siempre seguida a la pregunta vendrá una frase de comparación. Oohhh se llevan solo unos días… ¿Ya come sólo? ¿Ya gatea? ¿Recita el abecedario al derecho y al revés? ¡¡¡Por favor!!! Quisiera decir suéltame un rato, pero confieso que cuando no me lo han preguntado, he sido yo la que también preguntaba de puro metiche… Odiosa soy,  yo lo sé.
En el primer año te encontrarás en cada ida al parque con alguna de estas preguntas..Que si tienes leche, ay hija yo era una vaca. Que si duerme toda la noche…pobrecita el mio duerme solito desde los 3 meses . Que por que le das teta y no biberón… Que por que le das biberón y no teta… Que como vas a usar el coche que lo vas a traumar.. Que como lo porteas tanto le vas a deformar las piernas. Que si ya se paró, que si ya camino…El mío a esa edad corría… Que si ya dijo mamá, papá, le salieron los dientes o ingreso a la universidad!
Luego a medida que van creciendo los temas se vuelven más complicados al entrar en la competencia no sólo tiempo de desarrollo, talla y peso  sino también comportamiento, crianza y desempeño académico… Pucha en verdad que flojera. Tengo una adolescente,un niño y una casi toddler…y en mi experiencia te digo flaca.. ¡Qué flojera! Que flojera como, cuesta hacerse la sorda. Pero entre nos, cuesta más no soltar la lengua y decir sin querer queriendo algún comentario ácido que deja en claro que tu hijo es mejor… No todo comentario competitivo es a propósito y con mala leche, la mayoría  son silenciosos y muchas veces sin un ánimo real de joder, solo es nuestro hiper orgullo por esa criaturita que en nuestro mundo nadie podría superar. Claro, en nuestro mundo, pero no en el mundo real cada niño es un mundo, un ser completo y ninguno es mejor al otro, son simplemente diferentes como lo somos las madres, como los somos todos, porque para poder seguir, crear y crecer debemos ser diferentes todos o sino nos estancamos.
¿No es ya suficiente con la montaña rusa que es un embarazo y todo a lo que te tienes que enfrentar que además tenemos que tener dudas extras por andarnos comparando las unas a las otras? ¿No es ya el parto suficientemente intenso y totalmente nuestro como para permitir experiencias ajenas cargarlo más? ¿No es la crianza lo suficientemente difícil y complicada como para encima pensar que lo hacemos peor de lo que creemos porque en la casa del vecino todo fluye como la seda? No pues, no es justo. La maternidad es hermosa, es maravillosa  pero es tan feliz y llena de luz como turbia y desesperante como para aumentar matices extras.
No podemos seguir lanzando comentarios como:  “Uyy mi hijo también hace berrinches pero si me hace uno como hace el tuyo me vuelvo loca” .”Pero como se sacó 09 estaba facilitó mi flaco se sacó 20″ “Uyyy pero todavía no habla” “Tiene 2 y medio y sigue con pañal? La gordis el día que cumplió 2 se lo quité en una”
No puede ser que, hablando con una amiga mamá de dos preocupada porque su pequeña  de 2 años no lo está pasando bien probablemente por los celos, después de un rato conversando y contándole que mi hija mayor  era re intensa  me diga.. Ya no me siento la única, ya no me siento tan sola… ¿¿¿Sola??? ¿Es enserio? Tiene amigas con bebes de la misma edad, la pequeña va al nido y conoce a otras mamás… Como te vas a sentir sola cuando tu pequeña tiene crisis de pataletas y berrinches  si todos hemos pasado por algo parecido en mayor o menor grado. Pero claro de la puerta para afuera muchas veces no contamos la historia real.  Cómo te dije ayer flaca,a quien diga que tiene una maternidad perfecta y es solo feliz no le creas nada.
Tenemos que empezar a ser más honestas, menos jodidas, más reales y transparentes. Lo podríamos pasar muchísimo mejor si dejamos de compararnos  y competir.  Todas tenemos una historia diferente, todas tenemos hijos diferentes. Ningún niño es igual al otro, ni siquiera hermanos criados por los mismo padres. Si tal vez el tuyo habló antes.. pero camino después. Tal vez el tuyo no hace pataleta… Pero como cuesta hacerlo dormir no?
No existe el hijo perfecto ni mucho menos la madre perfecta, no hay una fórmula mágica de crianza, ha sido difícil desde que el mundo es mundo y lo seguimos intentando, van cambiando las teorías y los métodos y la verdad solo podemos hacer lo mejor que podamos y criarlos según aquello en que creemos. Para mi la maternidad es tan maravilloso como difícil y agotadora y no creo ser la única que se sienta así.
Creo que ha llegado el momento de evolucionar y darle una vuelta a la historia sacar ese chip de nuestro adn y dejar de jorobarnos tanto sin querer queriendo y apoyarnos más.
-La Tata, Criando en Tribu

Cuando decir no.

¿Es realmente decir NO tan malo como a veces creemos? He leído muchos artículos sobre crianza positiva y crianza con apego donde el NO está casi diría yo satanizado. Decirle no al niño es considerado castrante y que influye de manera negativa en su desarrollo. SIn embargo el no es parte de las bases de la crianza positiva y respetuosa.

Estoy completamente de acuerdo en que hay muchas veces que si podemos evitar decir el no y cambiarlo por una frase positiva y estoy totalmente convencida que en esos casos el resultado puede ser mucho mejor.

Pero lo cierto es que los niños si necesitan aprender el NO y lo que significa.

Lo necesitan por que

  1. Necesitan límites. Un niño para crecer seguro necesita amor, respeto, libertad y también límites y rutina. Debe aprender que no es el único que tiene esos derechos sino también los demás y para eso a veces necesitamos un NO claro. Ojo el NO no tiene por que no ser amoroso. “No mi amor, eso NO se toca por que es de tu hermano”
  2. Es una señal clara que hay algo que no se debe hacer o seguir haciendo. Esta señal puede evitar accidentes. “NO. Deja eso, la tijera NO se toca. Te puedes hacer daño mi amor.. etc etc” Podemos luego explicar con amor y respeto el por qué , pero primero el NO servirá para detener la acción
  3. Deben ellos también aprender a decir NO. Esto es algo en lo que a veces no pensamos tanto cuando son pequeños. A cuantos adultos les cuesta (nos cuesta) decir NO. No siempre es fácil. Tengo una hija casi adolescente, un hijo por entrar pronto en la pubertad y lo que me tiene más tranquila es que saben decir NO fuerte y claro. ¿Cómo les podría haber enseñado a decir NO ante una situación que ellos consideran incorrecta, peligrosa, injusta, que les incomoda o de la que no quieren formar parte si de pequeños no fuimos directos con ellos y evitamos el no tratando de llegar al mismo punto con mensajes positivos? No habría podido.

No debemos sentirnos culpables de decir no , ni mucho menos enseñarles con ese ejemplo a ellos a sentirse culpables de decirlo y tratar de encontrar otra manera de llegar al mismo punto. Un no debe ser fuerte y claro, y en el caso de nosotros hacia nuestros hijos debe ser claro , seguro , respetuoso, fuerte y lleno de amor.

¿Qué opinas? ¿Tu dices NO?

-La Tata, Cr

 

El comienzo de la vida. “Si cambiamos el principio de la historia, cambiamos toda la historia”

Hace unos días por fin pude ver este maravilloso documental en Netflix que cuenta con el apoyo de UNICEF y que hace tiempo me venían recomendando.

Me ha quedado por varios días una mezcla de emociones, esperanza, fe, orgullo, admiración, paz  y sobre todo mucha responsabilidad, ya que me ha quedado más claro que nunca que en nuestras manos, en nuestra crianza está el futuro del mundo, en nuestras manos está la única oportunidad que tiene el planeta y la humanidad de vivir en un mundo mejor. El futuro del mundo, las soluciones, la mejora son nuestros niños de hoy, y lo que vayan a hacer con el mundo mañana lo estamos moldeando hoy en su crianza.

Cómo dice el documental ” Si cambiamos el principio de la historia, cambiamos toda la historia”

Durante el documental se tratan diferentes puntos del desarrollo del ser humano desde que nace de una forma maravillosa y desde puntos de vista nunca antes mencionados. Pero fueron 3 los que me han quedado dando vueltas. Tres puntos claves, asilados entre si que me han hecho ver todo desde otro cristal.

La frustración y el autoestima: Los niños pequeños, lo bebes, viven en un constante estado de frustración. Nunca lo había visto así! Siempre lo veía como un estado de aprendizaje y descubrimiento, pero es cierto.. se imaginan que estrés? Tratar de encajar una pieza y no poder una y otra y otra vez. Tratar de pararte e irte al suelo una y otra vez. Comer y que se te caiga todo y embarrarlo todo? Pues es cierto, hasta que lo logran se equivocan y no lo consiguen una infinidad de veces. Por eso es tan importante reforzar con amor y respeto el autoestima del bebé. Por eso la alegría es tan auténtica y plena cuando celebramos sus logros. Es un punto que de ahora en adelante siempre tendré en cuenta.

El impacto de la crianza en el desarrollo y la economía de un país. Los países más ricos, más desarrollados y con menos indice de delincuencia d la casualidad que son también los países que invierten más no solo en la educación y salud de un niño sino también en el tiempo que sus padres dedican a su crianza. ¿Lo hacen por que son más humanitarios, más sensibles? Lo hacen por que han entendido el panorama completo. Han descubierto que un niño criado por sus padres que pasa los primeros años de vida con papá y/o mamá , tiene por un lado mayor chance a una lactancia prolongada con lo cual será un ciudadano sano  recordemos que en estos países la salud está a cargo del estado) y además será un ciudadano seguro de si mismo, empoderado, motivado  y feliz. Con lo cual las posibilidades que sea un adulto más humano, solidario, empático y exitoso en lo que se proponga. Con más adultos así aseguras una sociedad con estabilidad económica y creciemiento y desarrollo constante.

Por último pero no menos importante una frase que me llegó al corazón EL ROL DE PAPÁ. Luego de hablar sobre la importancia de contar con un padre que “No ayuda” sino que comparte las tareas, cumple con sus responsabilidades y es un padre comprometido con su hijo dijeron “El rol de papá es importante por que enseña al niño que existe un mundo más allá de mamá” Y es cierto, mientras mamá es el centro del mundo para un bebé cuando nace, es la relación con papá la que le empieza a enseñar que ahí a fuera hay algo más grande aún que lo espera, que hay un mundo más allá de mamá, algo de lo que e forma parte y donde el o ella serán una pieza más muy importante.

Podría seguir tocando tantos puntos maravillosos del documental, pero quiero que lo vean para poder comentar juntas. Gracias de corazón a todos los que nos recomendaron verlo. Es un documental que todos no solo los padres y profesores, TODOS debemos ver, por que como dije al principio si existe un mundo mejor y que este sea posible está hoy en nuestras manos.

-La Tata, criando con amor, con respeto y en libertad.