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Manual para el final del embarazo.

Pequeño manual para el final del embarazo:

Hay mil consejos que te puedo dar al igual que todas las mamás que te rodean, pero quiero comenzar por el más sincero e importante de todos.

Solo tu vas a saber que es lo mejor para tu bebé, que es lo necesita, cómo y cuando. Sólo tu sabrás dentro de tu corazón si los consejos que te damos se adecuan a ustedes o no. Sólo tu y tu pareja deciden, por que ese bebé nació de ti, nació de ustedes, es suyo y de nadie más. No es de los abuelos, no es de los amigos, no es del pediatra, ni del psicólogo o doctor infantil de moda. No es de las nuevas o antiguas tendencias de crianza. Este bebé es solo de mamá y papá. Y solo ustedes sabrán lo que es mejor para ustedes como familia. El primer y más importante punto de la crianza respetuosa es respetarse a ustedes mismos. Recuerda siempre que las respuestas están dentro de ti, escucha tu corazón, escucha tu útero, escucha tu instinto.

Bienvenidos a este maravilloso mundo familia hermosa. 

Con este consejo super claro me siento más tranquila y en libertad de darte más que consejos, tips y alguna y otra cosa que aprendí en estos años con los 3 que te pueden servir.

Tercer Trimestre:

– Come de a poquitos para que no te de acidez en la noche.

– Come sano, mucha fibra y fruta recuerda que tu intestino está un poquito aplastado y ahora el transito es más lento

– Toma mucha agua

– Hidratare mucho la piel. Desde el cuello hasta la punta del pie, hidratando sobre todo, la panza y las tetas! Ojo es super importante eso por que cuando suba la leche te pueden salir estrías. Los aceites naturales y orgánicos son lo mejor para evitar las estrías, más aún que las cremas caras.

– Trata de usar jabón y shampoo naturales, lo mismo si usas tintes, mejor es la henna.

– Si haces deporte regularmente puedes seguirlo haciendo sin problema (igual consulta con tu doc)

– SI puedes hacer un poco de yoga pre natal genial.

– Usa una pelota de pilates, la grande, siéntate en ella cada vez que puedas en lugar de silla

– Trata de conseguir una almohada de embarazo es la larga que parece un bastón.

– Si te compras ropa de embarazo fíjate que sea evolutiva es decir que luego te sirva también para dar de lactar así la usas más

– Trata de estar lo más relajada que puedas

– Aprovecha para leer, te recomiendo Laura Gutman, Rosa Jove y Carlos Gonzales

– Ten un cuaderno y apunta todo, en el embarazo nos comenzamos a olvidar de TODO y esto dura como 3 a 15 años más …

– Haz una lista detallada de lo que necesitarás para tu bebe, para que no compres por las puras y para que cuando te pregunten que necesitas sepas que contestar

Recta final: 

– Tu bebé nacerá cuando tenga que nacer. No te estreses si “aún no baja” si no “está colocada” etc. Entre la semana 38 y 42 se puede desencadenar el parto en cualquier momento y es totalmente normal.

– Si pasas de la semana 40, te recomiendo que tengan relaciones (me las mandaron con nacho pasadas las 40) . Lo que me explicó el doctor es que al tener relaciones y llegar los dos al orgasmo liberamos oxitocna natural y dilatamos. es decir ayudamos a iniciar el parto si es el momento. Con Nacho fue así y nació 3 horas después.

Llegó el momento:

Tu cuerpo te dará distintas señales que el momento está por llegar o puede que no, cada cuerpo es diferente pero estas son algunas de las cosas que puedes sentir o te pueden pasar

– No tendrás hambre, puedes sentir nauseas o incluso se te puede aflojar el estómago, estás comenzando a limpiarte para el parto.

-Puedes sentir cólicos de regla e incluso comenzar a manchar, si es sangre fresca vas al doctor de inmediato, si no sigue escuchando tu cuerpo, las manchas puede ser que estas perdiendo el tapón mucoso de a pocos, también puede salir de golpe.. por ejemplo, con fer se salió de golpe 10 días ates del parto, con nacho lo perdí durante el parto, con Emilia de  a pocos 3 días antes.

– Cuando tengas las contracciones cada 5 o 3 minutos dependiendo que tan lejos o cerca te quede el hospital anda. Créeme, sabrás cuando son las de verdad!

– Cuando tengas las contracciones respira, como en el yoga y recuerda EN TODO MOMENTO, que ese dolor va a pasar, repitetelo, va a pasar, esto va a pasar, la verdad es que si pueden ser dolorosas, pero solo duele mientras dura la contracción y luego pasa por completo, hasta la siguiente contracción. es muy loco.

– Intenta dar a luz en cuclillas si te dejan o al menos semi cuclillas, facilita mucho.

– Eres una bella campeona y lo harás de maravilla, es un momento que no se puede describir con palabras, solo se que lo harás genial.

Cosas que debes saber y tener en cuenta antes del parto:

– Epistomía, es el corte vaginal que te hacen para “ayudar” a salir al bebé. Me lo hicieron con fer, solo con fer gracias a dios.Tienes dos opciones, la epistomía o un rasgado natural. El rasgado es un corte superficial que te pasa de forma natural mientras el bebe sale, se hace en la forma que tu piel lo necesita y no es profundo a veces se necesita puntos (casi siempre) pero cicatriza al ,muy rápido). La epistomía por el contrario al ser con bisturí se hace hacia la zona del perineo y es mucho más profunda, por ende dolorosa y la recuperación más difícil. Pide que no te la hagan, di YO ME QUIERO RASGAR. Te juro que ha pasado por las dos, es más con nacho el rasgado fue más largo pero menos doloroso.

Importancia del parto vaginal:

-La recuperación es más rápida

-Es menos doloroso

-Tu bebé se inmuniza y recibe su primera “vacuna” al pasar por el conducto vaginal (las mismas bacterias la inmunizan)

– Es más fácil establecer la lactancia

Importancia de la cesárea:

-Salvan vidas.

Si no se puede un parto vaginal y necesitan una cesárea (olvídate del concepto de “natural” todos los partos son naturales y maravillosos por que llega tu bebé) Prepárate para una cesárea respetada. es decir pide que igual te dejen el contacto piel con piel con tu bebé, haz tu propia ceremonia la noche anterior, dale la bienvenida, prepárate, haz de ese un momento maravilloso

– Corte tardío del cordón, trata que se demoren lo máximo posible en cortar el cordón. El cordón lleva constantemente la sangre del bebe a la placenta y viceversa, por lo tanto al momento del nacimiento hay mucha sangre del bebé que está aún en transito. si el cordón se corta antes de los 3 minutos el bebe ya no recibe esa sangre y muchas veces después le ponen lo típicos refuerzos de hierro innecesarios si se hubiera esperado. Acá en el perú ya es una ley del Ministerio de Salud que indica  que se tiene que esperar.

– Contacto piel con piel:  Es super importante y delicioso. Y también lo dicta la ley.

– Pide que no la bañen (si quieres) yo recién los baño en casa días después cuando ya perdieron el ombligo, es la voz no quitarles la grasita con la que nacen si no más bien re humectarla, para eso es básico el aceite de coco
– Porsiaca no te asustes si tu bebé es niña y a los días de nacida la bebe sangra como una pequeña regla, es normal! es una descarga de hormonas, me pasó con fer y casi me muero del susto! Con Emilia ya estaba preparada

Información útil para investigar:
Lactancia:

Para poder establecer bien la lactancia tienes que estar informada y olvidarte de los mitos.

1. Todas la  mujeres tenemos leche, lo que pasa es que falta información y apoyo.
2. Al principio no saldrá nada, solo gotas, y esas gotas durante los primeros días es lo que tu bebé necesita.  va a nacer ya desayunada . almorzada y cenada (: necesita esas gotas de calostro que son como dosis muy concentradas de nutrientes y anticuerpos. Piensa que su pancita es re chiquitita y se llena con esas gotitas, no necesita más.
3. Ponte a tu bebe al pecho todo el rato, no se separen. Es muy importante por que las primeras 72 horas son muy importantes para la futura producción
4. Si te ofrecen ayuda con el bebé, que mejor te ayuden con las cosas de la casa, con tus cosas contigo, pero de tu bebé los primeros 45 días te encargas tu.
5. Busca información sobre crisis de lactancia o brotes de crecimiento. Muchas abandonan la lactancia en estos momentos por falta de información. A veces el bebe llora y una cree que se quedó con hambre, mama desesperado y no sale más, lo que está pasando es que le está avisado a tu cuerpo que en los próximos días va a comenzar a necesitar más leche el sistema es mágico.
6. Sabías que cuando tu bebe se enferma tu leche cambia? es tan perfecto que tu cuerpo sabe si necesita leche más espesa, más calostro etc.
7. A mayor succión más leche.
8. Justo antes que tu bebé tenga hambre sentirás que estás a punto de mojarte con la leche. no importa si están cerca o lejos, lo sabrás.
9. El colecho es el gran aliado de la lactancia. Produces más leche al dormir con tu bebé y la demanda de la bebe se satisface de forma inmediata
10. Las tomas nocturnas son muy importantes son las que más alimentan. Aprende a dar de lactar echada para que los dos puedan seguir descansando.
11. El porteo (cargar a tu bebé) es el otro mejor amigo de la lactancia. Cuando porteas liberas oxitocina, indispensable para la subida de la leche
12. Lo harás genial, tu puedes

Colecho:
Colechar es dormir con tu bebé en la cama o en la cuna pegada a tu cama, preferible sin barandas. Al dormir con tu bebé la demanda de teta se satisface de forma inmediata, no va a necesitar ni llorar, solo se moverá abrirás un poco el ojo y le das teta (aprende a dar la teta echada es un éxito y la forma más natural!)
Al no llorar, no se llena de gases, no se despierta y las dos siguen durmiendo all night long! Es un éxito!!!!! lo hice con los 3 y al menos que se hayan enfermado, nunca hemos pasado una mala noche
El miedo del colecho es que “nunca” se vayan de la cama…. créeme tarde o temprano se van, se van y se van. Colechar les da la seguridad de saber que siempre estarás ahí, duermen calientitos,seguros, bien mamados y tu duermes tranquila sabiendo que está bien, que respira normal, que está alimentada y que está soñando feliz. Yo lo super recomiendo.  Pero ojo miren que funciona mejor para ustedes. Cada familia debe optar por lo que encaje mejor en su dinámica familiar

Porteo:
– Tienes las manos libres
– Aumenta la producción de leche
– Duermen mejor por la noche
– La posición ayuda a que no tengan gases
– El bebé nunca debe ir mirando hacia afuera
– En los 3 primeros meses de vida el bebé no ha identificado que es una persona a parte de su mamá, se sigue sintiendo como uno solo, es más… si le dan gases te dan gases, si te golpeas aunque sea en otra habitación ella llora. Tu latido es su latido, entonces al estar en el portabebés se siente nuevamente en el útero y se relaja y es feliz, es para mi una maravilla. Los primeros meses es la voz para salir a la calle. Igual sácala también en el coche para que se acostumbre pero un rato y te la metes en el portabebés.

Hay varias que portean en casa también, la verdad yo solo lo hice cuando se sentía mal por la vacuna, alguna noche con gases y punto, en la casa estaba al principio en la cama, con nosotros y luego desde los 2 meses en el suelo (un suelo especial para bebes especito) El suelo es re bueno para su desarrollo psicomotriz. creo que el termino medio siempre es el mejor.

El principio de este tipo de crianza (que hice con los tres y si está dando resultados) es que mientras más pegados, más seguros se sientan en la primera infancia, más seguros crecerán y serán de adultos.

Tu y el Post parto
Es difícil, no te voy a mentir. Sin necesidad de tener depre post parto, querrás llorar de todo, tendrás sentimientos encontrados. Durante 9 meses has sido la diva , hermosa y el centro de atención y de pronto todo se centra en la bebé, tu te sientas hecha leña y sigues en piyama… encima te sientes culpable y egoísta por  no estar desbordada de felicidad. NO lo hagas no te sientas culpable, tienes todo el derecho a sentirte así por ratos y honestamente así nos hemos sentido todas

No te asustes si a penas conoces a tu bebé no sientes una explosión de sentimientos como en las pelis. Una vez que pasa la emoción del parto y la leona en ti se va a dormir puede que de inmediato no sientas ese booom que ves en las madres con sus hijos. Date un tiempo, huélelo, se tienen que conocer, es una nueva persona entrando en tu vida, en lo más profundo de tu intimidad. Ahora mismo estás más animal que nunca. Reconoce a tu cría, ahora puede más el asombro de verla y tratar de creer que ese pequeño ser es tuyo y se formo dentro de ti, que por fin lo tienes en tus brazos y está perfecta. Acabas de darte cuenta de lo fiera que eres y de lo que tu y tu cuerpo son capaces de soportar y lograr. Has pasado todo umbral imaginable de amor, valentía fuerza y lucha. No te agobies, date un tiempo para calmar tus emociones, ordenar tu corazón, re conectar tu alma con tu cuerpo terrenal, y en cualquier momento sentirás ese boom, ese sentimiento indescriptible de no poder vivir más sin ella. Nos ha pasado a todas, pero rara vez lo admitimos ese amor incondicional no es inmediato.

Los primeros 45 días tómalo con calma pero sigue con tu vida.  Intenta dedicarte solo a tu bebé todo lo demás puede esperar TODO. que te ayuden con la casa, que te engrían, si quieres ver a alguien bien y si no quieres también.

Puede que te sientas fuerte y capaz de todo pero recuerda que tu cuerpo ha cambiado aceleradamente en 9 meses y está regresando más aceleradamente a la normalidad. No lo sobre cargues.

Disfruta desde hoy, disfruta, disfruta cada día de panza que te queda, disfruta de tu bebe cada segundo desde que nazca, disfruta mucho bella.

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COLECHO ¿HASTA CUÁNDO?

COLECHO ¿HASTA CUÁNDO?
Hasta que siga funcionando para nuestra familia. Quiero comenzar por decir que los seres humanos estamos programados para dormir en camada. Esta en nuestro ADN dormir todos juntos en un mismo lecho no solo de niños si no hasta adultos. Es así como funciona nuestro instinto, pero la vida cambia, la sociedad cambia, los espacios, los horarios y los tiempos nos llevan a tener que aprender a dormir solos…. pero no por mucho tiempo solo hasta ese momento en que encontramos a esa persona con quien queremos compartir (literalmente) nuestros sueños.
Si nosotros de adultos encontramos la felicidad en dormir acompañados (no todos , pero si la gran mayoría) por que no iría un pequeño a ser feliz durmiendo junto a las personas que más ama en el mundo…
Yo coleché, colecho y seguiré colechando. Amo el colecho.
Hace 13 años cuando nació mi hija mayor no conocía el término y sin embargo durmió con nosotros hasta casi los 3 años, momento en el cual se enamoró de una cama alta en Ikea y nos cambio sin dudarlo por su independencia.
Hace 10 años, cuando nació mi segundo hijo aún no conocía el término y menos aún sus beneficios. Sólo sabía que necesitábamos una cama más grande por si la hermana mayor quería volver al cuarto cuando viera al pequeño en nuestra cama. (Cosa que pasó, pero no duró mucho tiempo). Mi segundo no tuvo interés en camas altas ni bajas, ni mucho menos en ser independiente. No al menos a la hora de dormir. Así que esos casi  3 años duraron más de 5  con sus idas y venidas , sus vueltas y revueltas, y sus respectivos bailes de cama nocturnos.
No existía el término, no estaba de moda, no conocía los beneficios, sin embargo no era para nosotros una preocupación que no quisiera dormir solo. Entendíamos por alguna razón sin habernos documentado previamente que eso era lo que nuestro hijo necesitaba. Que no todos los niños son iguales, que dormir con nosotros no lo volvía un sobreprotegido o dependiente. Simplemente lo necesitaba. Cuando tenía 2 años y poco  cambiamos de casa, de barrio, de país, de continente. Dormir con nosotros, nuestro calor, nuestra piel eran el único hogar que permanecía igual para el  y lo supimos comprender.
Poco a poco se dejo de pasar, poco a poco se durmió la noche entera sin despertarse y pedirme que me pasé , poco a poco dormir con nosotros se volvió un vacilón para ver pelis el fin de semana. Poco a poco dejo de ser una necesidad y voló.
Hoy vamos 2 años 4 meses, está vez si colechando, conociendo el término, conociendo los beneficios, sabiendo las reglas, los tips los si y los no. ¿Y sabes qué? Se siente igual a cuando simplemente dormían conmigo. Por que el colecho SIEMPRE, SIEMPRE ha existido.
¿Es cómodo? No. ¿Es rico? Delicioso. La verdad es irónico, pero duermo mejor cuando me empujan, me destapan, se trapan a mi almohada o me dejan en la esquinita. Es verdad. Duermo mejor que cuando están en su cama y eso me hace pensar… Si los seres humanos estamos programados desde el adn a dormir en camada, ¿Estaremos entonces programados a dormir así , con un codo atravesado, una nuquita sudada cerquita, un cahorro atravesado por encima? Puede ser. Puede ser que hayamos aprendido social y culturalmente a vencer la soledad , el frio y el miedo a dormir solos y lo hayamos convertido en el placer máximo de la cama para ti solo (por más que prefiero dormir con ellos.. si si.. añoro esos momentos) Quien sabe.. tal vez así sea.
Lo cierto es que con la pequeña decidí (como tantas de las cosas que decidí respecto a su crianza luego de mucha investigación y que luego no se dan..) que colecharíamos hasta los 2 años mientras hubiera teta. Por que creanme cuando les digo que el colecho es es el mejor amigo de la lactancia.  La teta se fue antes, al año y medio. Y seguimos colechando… los 2 años pasaron hace 4 meses y seguimos colechando.
¿Hasta cuando vamos a colechar? ¿Hasta que ella lo necesite? No. Esta vez no.  Esta vez , después de 3 cachorros, leyendo mucho, escuchando más , aprendiendo en el camino, he logrado conectar con el yo primitivo y he entendido que el colecho no solo lo necesita ella, el colecho también lo necesito yo , lo necesitamos nosotros.

Esta vez vamos a colechar hasta que ella nos deje.

Una mañana cualquiera.

Me despierta mi alarma a las 6am. La apago rápidamente, antes que el hijito menor que duerme a mi lado se despierte. Me quedo en la cama unos segundos, minutos, tratando de robarle algo de descanso al día. Pero sé que tengo que moverme. Me levanto y verifico que el hijito mayor también siga dormido en su cuarto. Luego, lo más callada que puedo, tomo mi ducha. Me gustaría que dure al menos 10 minutos, pero es breve. Salgo del baño e intento ser tan sigilosa como un ninja. No importa, el hijito menor empieza a hacer ruiditos. Empieza el día

Antes de que estalle el llanto, lo cargo y le doy los buenos días. Sonríe. Lo pongo en la cama mientras me visto y entonces escucho “Mamá… mamá”. El hijito mayor me llama.

Me visto rápidamente. La blusa bonita no, un polo viejo hasta después de dar de lactar. Voy a ver al hijo mayor, beso su linda sonrisa y lo saco de la cuna. “Tu pañal está bien lleno, mejor te lo cambio”, le digo. Todavía no logramos que deje el pañal de la noche. Al menos no hubo accidentes. De una vez le pongo su ropa para el nido. Rápidamente regreso a mi cuarto para cargar al otro hijito. Es su turno de cambiar el pañal y ponerse guapo. Los minutos avanzan. El mayor hace la inevitable pregunta. “Papá está de viaje mi amor, regresa en unos días”, le respondo. No me cambia mucho la vida. Papá empezó a dar clases este ciclo y dos veces por semana se va a las 6:30 am. De hecho, esos días tengo que levantarme aún más temprano, si no, me gana la ducha.

Pongo al menor en el coche y lo llevo a la cocina conmigo. El mayor ha pedido ver Masha. Normalmente hace el desayuno conmigo, pero hoy no hay tiempo para “sus tiempos”, todo debe ser rápido, así que lo dejo. Poner la fruta en la licuadora, preparar los huevos, calentar la leche, tostar el pan. Hoy la lonchera será yogurt, cereal y fruta. Hoy no hay tiempo para ser más creativa, pero sigo cumpliendo las recomendaciones de la nutricionista bloguera a quien sigo fielmente. El hijito menor me mira, babea, empieza a quejarse. Licuar el jugo, servir los huevos, servir el pan y la leche. Llamar al hijito a la mesa. Dios es grande, obedece a la primera. El menor sigue quejándose. Hora de la teta.

El mayor come, mientras yo doy de lactar. Los minutos pasan. Cambio de teta. Chequeo el face y el correo en el cel. El mayor termina. Felizmente ya aprendió a bajar solo de su silla. Empieza a saltar. Es un bello. De pronto, lo inevitable. “Mamá, popó”. Me paró y suavemente retiro al menor de la teta y lo pongo en el coche. Vamos al baño. “Avísame cuando termines”, le digo. Chequeo al menor que no está feliz para nada. “Ya vengo mi amor, sólo un ratito”. Limpio al mayor. Lo convenzo de lavarse las manos conmigo. El menor empieza a llorar. Los minutos pasan. Me caliento mi leche y me preparo un pan con queso. El menor llora desesperadamente. “Hijito, un ratito, tengo que comer algo por favor”.  Tocan la puerta, es la nana. Gracias Universo. Mari carga al menor mientras termino de preparar mi pan. Me siento a terminar de dar de lactar mientras como. ¿Cómo era la vida cuando podía comer tranquila y sin apuros? Tocan la puerta, es mi mamá. “¿Qué haría sin ti?”, pienso. Le pido a Mari que le lave los dientes al mayor y lo abrigue para salir. “No quiero ir al nido”. Por supuesto. Ya va a empezar el llanto. “¿No quieres que mamá te lleve en su bici?” le pregunto. “¡¡Sí!!” es su respuesta. Punto para mamá.

El menor termina su teta. Me lavo los dientes. Me pongo la blusa bonita. Me peino. ¿Para qué me esfuerzo con este pelo? A veces no lo sé. Me abrigo. Busco los cascos, le pongo el azul al mayor. El rojo es para mí. “Mamá, ese es el casco de papá”. No, era mi casco, hasta que él empezó a llevarte al nido, pero las cosas cambian. Nos despedimos. Bajamos al sótano. Mi bici está entre otras dos. Dejo las loncheras en el piso y la saco de ahí. Me doy cuenta que las dos loncheras no entran en la canasta. Sólo el cuaderno, la muda de ropa y la lonchera del mayor caben. Mi lonchera la pongo en el manubrio de la bici. “Tengo que empezar a usar una mochila”, pienso. El vigilante nos abre la reja. Salimos veo la calle todavía un poco húmeda y dos carros estacionados en la ciclovía. Ni modo, iremos despacito por la vereda. Lo siento peatones, pero tengan piedad, es la primera vez que llevo al hijito en bici al nido.

Empiezo a pedalear y tardo unos segundos en agarrar el equilibrio. Lo consigo y respiro de alivio. Llegamos a la esquina y tenemos que esperar, hay muchos carros. Pasan los segundos, que se sienten minutos y finalmente un taxi nos cede el paso. Cruzamos y no tengo mucho espacio para maniobrar. Freno en seco y me acomodo. “Mamá, casi se cae la bici”. Sonrío. “Casi, pero no se cayó. ¿Te asustaste?” “No mucho, sólo un poquito”. Hermoso, todavía no has aprendido a mentir y ojalá nunca aprendieras. Seguimos y ya empiezo a dominar el nuevo equilibrio. Me meto a una calle paralela para evitar los autos. Ya estamos sólo a una cuadra. “Mamá, más rápido”. Sonrío de nuevo. “Hijito no puedo ir más rápido”. “¿Sólo papá? ¿Sólo papá va más rápido?” “Sí, sólo papá. Él es más grande” “Sí, él comió toda la comida”. Me río. Después de todo, es lo que decimos para tratar de animarlo a comer más. Funciona más o menos, pero siempre me recuerda que papá alcanza el techo y mamá no.

Llegamos al nido. A tiempo. La dueña me dice que me veo muy bien. Que parezco la hermana mayor y no la mamá. Debe ser el mejor cumplido que he recibido en  casi tres años. Besos y adiós. Subo a la bici y me enrumbo al trabajo. Ahora si puedo ir más rápido. He dejado 12 kilos y también el miedo de caer con el hijito. Avanzo rápido y llego a la oficina. Me estaciono en el sótano 3B. ¿Cuándo harán estacionamientos para bicis arriba? Subo al piso 2. Abro la puerta y saludo. Miro mi reloj: 8:33 am. Llegué a tiempo. Lo logré. Sonrío.

Dejo de sonreír. 8:33 y siento que acabo de correr una maratón. 8:33 y ya estoy cansada. 8:33 y todavía falta tanto. Yo sólo quiero dormir. 10 horas seguidas. Exagerada. Dormir 5 horas seguidas ya sería maravilloso. Bañarme por 20 minutos sería el cielo. Extraño ser sólo dos y dormir hasta tarde el fin de semana. Ir al cine y salir a cenar más seguido (por no decir casi todas las semanas). Extraño comer como la gente normal y no parando para dar de comer, para dar la teta o comer en 5 minutos antes que me interrumpan.

¿Cómo me metí en este lío? A veces no lo recuerdo. Pero pasan las horas y regreso a casa. Ni bien abro la puerta, escucho sus pasitos corriendo. “Mami, mami”. Bracitos en mi cuello. Y al entrar veo esa otra carita. Me mira con felicidad y desesperación al mismo tiempo. Su cuerpo se abalanza a la teta. Lo amamanto. Y entonces recuerdo. Y soy feliz.

Carmen Noriega.

Cómo hacer para no perder la paciencia.

“¿Cómo haces para no perder la paciencia?” Esta es la pregunta que más me hacen en el blog cuando me escriben o me conoce alguien que me lee. ¿Cómo haces para no gritar? ¿Cómo haces para mantener la sonrisa? ¿Cómo aguantas? ¿Cómo haces para no perder la paciencia?

Acá, hoy les cuento a todos mi secreto, mi fórmula mágica, mis trucos estratégicos, 5 tips para no perder la paciencia:

¡¡¡¡¡¡MENTIRA!!!!! ¡La pierdo! La pierdo tanto que a veces me cuesta mucho volverla a encontrar. Grito, a veces poco a veces mucho y nunca me hace sentir mejor. Pierdo la sonrisa, me vuelvo un ogro. Y a veces no, a veces no aguanto más y exploto o me desplomo. Y definitivamente queridas pierdo la paciencia más veces de lo que debería.

Parece ser que cuando hablamos de crianza con apego, crianza natural o mi favorita: crianza respetuosa y en libertad,  las madres no pudiéramos ser de carne y hueso, ser humanas, enfermarnos, ponernos de mal humor, cansarnos y por favor todas las fuerzas del universo nos liberen… no podemos bajo ninguna circunstancia perder la paciencia y mucho menos gritar.

OJO en ningun  momento digo que perder la paciencia está bien, que molestarse sea la solución , que gritar sea liberador, ni mucho menos que cualquiera de las anteriores pueda en algún momento hacernos sentir bien. Nada más lejos de la verdad. Después de perder la paciencia te sentirás peor y depende del grado de ataque de nervios que hayas tenido es muy probable que te sientas como una mierda.

No digo que esté bien, pero tampoco digo que no pase… porque seamos honestas NOS PASA A TODAS, le pasa hasta a la que inventó lo de contar hasta 10 (más de una vez habrá contado hasta mil y ni así pudo) Le pasa a la que (como yo) se mete a la ducha (muchas veces fría) para no reventar en furia. Le pasa hasta la que escribió 10 pasos fáciles para no perder la paciencia (no sé si el libro existe, pero si existe ELLA creeme.. TAMBIÉN perdió la paciencia!)

Entonces tenemos claro que perder la paciencia está mal, pero pasa. Que no soluciona nada pero nos seguirá pasando. Entonces.. ¿Qué hacemos? En la crianza respetuosa hablamos de no gritar, la teoría dice que debemos solucionar todo con lenguaje positivo y con calma.. entonces por qué no lo estamos consiguiendo? Por qué la crianza respetuosa se basa en en eso: en el RESPETO, y ese respeto debe empezar SIEMPRE por UNA MISMA.

Lo más probable es que no hayas perdido la paciencia por que rompió el vaso que le dijiste 3 veces que no agarre, ni porque te preguntaron 12 veces en las primeras  3 cuadras a coro cuanto falta para llegar donde los abuelos o porque llevas media hora explicando un problema de matemáticas y no hay forma que te entienda. Lo más probable es que esas circunstancias sean la gota que faltaba para derramar el vaso de agua y que perdieras la paciencia.

Es probable que estés cansada, con mucho trabajo, responsabilidades , preocupaciones o tal vez no te sientes bien y ni aún así paras. ¿Como vamos a criar con respeto si no nos respetamos a nosotras mismas, si no respetamos nuestro cuerpo y mente cuando nos piden parar?

Cuando somos mamás muchas veces equivocadamente creemos que debemos hacerlo todo , hacerlo bien y sentirnos bien (perdón quise decir APARENTAR estar bien) Eso amiga mía deja que te diga.. NO ES RESPETARNOS.

Mamá se equivoco, mete la pata, se le olvida la lonchera, quema las tostadas, se deprime, se molesta , le provoca llorar y se CANSA si señores y señoras SE CANSA! Y no por eso mamá es menos maravillosa, es menos mamá ni mucho menos.

Tenemos que ser honestas con nuestros sentimientos. Tenemos que escuchar a nuestro cuerpo. Tenemos que dejar de hacer cosas que nos frustran y hacer más cosas que nos hagan felices. Tenemos por sobre todas las cosas que ser felices. Pero sobre todo tenemos que entender que los padres somos el ejemplo para nuestros hijos. Somos la vara con la que se medirán mañana, y si crecen con una madre que no se cansa, que no pierde la paciencia, que lo hace todo perfecto, que no se frustra, que no se molesta, que no se equivoca que no se pone triste, el día de mañana es muy probable que nuestros hijos se frustren porque no lograron ser “tan buenos” ni conseguir una pareja “tan buena” tampoco. No entenderán porque no consiguen ser tan perfectos si su madre (o padre) hacía que pareciera algo tan sencillo.

Por eso es importante que mamá sea de carne de hueso. Que seamos HUMANAS. Debemos saber decir ahorita no, he tenido un mal día y estoy de mal humos. Más tarde , no me siento bien. No , estoy ocupada. Y cuando estemos bien, cuando nos sintamos bien retomamos el tema. Nuestros hijos tienen que saber cómo nos sentimos, tanto cuando estamos bien, como cuando estamos mal, tienen que saber que somos humanas, tan de carne y hueso como ellos, que cuando nos caemos también nos duele y nos dan ganas de llorar.

Ahora lo tenemos más claro. Sabemos porque perdemos la paciencia y sabemos que seguirá pasando (probablemente menos , pero seguirá pasando) ¿QUE HAGO? Qué hago la próxima vez que pierda la paciencia y se me escape el grito porque ya no doy más. ¿Cómo lo soluciono? ¿Qué hago con la culpa? ¿Cómo lo arreglo? Pues más muy sencillo. Pidiendo perdón. Un perdón sincero y desde el fondo del corazón. Un perdón que le enseña a tu hijos que no eres perfecta, que te equivocas, que lo reconoces, que los amas y que los respetas. Un perdón que les enseña que todos nos equivocamos pero que lo importante es saber pedir perdón, admitirlo y tratar de solucionarlo desde el fondo del corazón. Un perdón que es una lección para toda la vida. Un perdón que formará un adulto respetuoso, un adulto más empático y un adulto más humano para el día de mañana.

Así que la próxima vez que pierdas la paciencia no creas que eres la unica, que estás sola o que estás haciendo las cosas mal. Para respira, pide perdón con amor y date tiempo para ti, para estar mejor. Todas metemos la pata y todas tenemos en ese momento la oportunidad de criar un futuro mejor

La Tata, Criando en Tribu.

 

 

 

Sobrevivientes de un destete respetuoso.

Hoy, después de 1 año, 4 meses y 19 días nos despedimos para siempre de la teta… No pensé que sería tan rápido.  Nos a tomado 9 días exactos… Quería que el proceso  durará más. Siento que se me escapó como la arena entre los dedos. Pero lo cierto es que agradezco por como es ella , por como soy yo, que fuera tan rápido y veloz (cada bebé, cada mamá son distintas y para nosotras ha sido mejor así). Mi pequeña hermosa parece que entendió perfectamente lo que pasaba y se lo puso fácil a mamá.

¿Cómo me siento? No lo sé. Orgullosa de ella y su capacidad de adaptación, un poco feliz, adolorida, un poco triste, sin miedo ya que puedo empezar el tratamiento que me empujó a destetarla… y por qué no admitirlo… no me siento “liberada” pero si RENOVADA.

Hoy se ha abierto la puerta a un nuevo inicio en nuestras vidas, un nuevo tipo de relación donde la teta ya no es el eje ni la salvación. Hoy tenemos un sin fin de nuevas posibilidades de darnos amor, hoy ella ya aprende a calmarse sola sin depender de la teta. Hoy me dice más mamá… ya no me llamo tete. Hoy creció un poco más, hoy es más fuerte e independiente. Hoy se siente más segura que nunca que nuestro amor es para siempre.

Hace unos días les contaba que tengo glaucoma en un grado extremadamente avanzado y que ya no puedo retrasar más el tratamiento. Creo que el no tener opción a ni dudarlo, que simplemente lo tenía que hacer porque quiero estar bien, (no quiero obviamente quedarme ciega) lo hizo todo más sencillo para las dos.

¿Cuáles son las pautas para un destete respetuoso? Pues la verdad entre tu y yo no las sé todas, pero si te puedo contar lo que funcionó para nosotros.

  1. Tenerlo claro, estar muy informada de los beneficios de la lactancia materna exclusiva y luego tomar la decisión porque en el corazón sabes y sientes que es la mejor decisión para ustedes en ese momento.
  2. Hablar con ella. Le expliqué que ya no iba haber teté , primero solo al final del día y en la noche, luego solo en la noche y luego ya no había teté. Que ella ya es una niña grande que toma en vaso, que come galleta, que vé pocoyó y que ya pinta con los colores de mamá el libro de pintar de mamá . Esto último fue mágico. Tengo unos colores bellos que me regaló mi mamá y unos libros de mandalas. Antes no la había dejado tocarlos por que era para “grandes” esta semana cuando pedía tete por cariño y atención le daba un color y me sentaba a pintar con ella, así un color, otro color. En dos días me empezó a pedir los colores de frente y ya no teté…
  3. No ofrecer. Hasta ahora la teta ha sido salvadora si tiene hambre, si tiene sed, si se cayó, si se cansó , si se aburrió  si  todo… Lo primero es dejar de ofrecer y encontrar otras soluciones
  4. Aprender a identificar y enseñarle a expresar cuáles son sus necesidades al pedir teta en ese momento. Cuando me pedía teté lo primero que hacía era sonreír cogerla en brazos darle un fuerte abrazo con un beso, le decía te quiero mucho mi amor, te amo, que quieres? Tienes sed? quieres agua? quieres jugo? quieres leche? Tienes hambre? quieres un plátano, una galleta? Quieres más abrazos? Vamos a jugar? Obviamente no hacía las preguntas de golpe sino una por una mientras decía no hasta que finalmente decía si. En pocos días ya me pedía de frente aquello que quería, con señas , señalando o en ese idioma especial que solo las mamás entendemos.
  5. Para dormir , por suerte desde que nació la hacía dormir también su papá y su hermana mayor así que estos días gracias a su apoyo no ha sido una tragedia.
  6. Encontrar el biberón y la  leche o aquello que le guste para poderla destetar. Con mi hija mayor fue yogurt, el segundo fue leche con colacao y con Emilia ahora es leche de soya fresca. Harán tal ve varias pruebas hasta encontrar la mezcla que más les guste. (sería increíble que les guste una opción sana como una leche de almendras o coco)
  7. Durante la noche cuando se despierte tratar con el chupón primero (si lo usa) y luego con otro biberón si es que coincide con sus horas de tomas nocturnas . Desde que Emilia está tomando biberón para dormir ha disminuido un montón las tomas de la noche . Hay noches que toma a las 8pm 12pm y 6 am o incluso ya ha pasado desde las 8 hasta las 5 de largo. Cuando era teta era cada 2 a 4 horas toda la noche.
  8. Sácate leche manualmente para no seguir estimulando. Estar super atenta a tu pecho todo el rato para no tener una mastitis. Habla con tu ginecólogo y anda a un chequeo.
  9. Dense mucho amor, todo el rato, muchos abrazos, besos cosquillas, mucho pero mucho contacto físico.
  10. Cuenta con el apoyo de tu entorno familiar para ayudarte y contenerlos. Cuenta con ayuda externa también si fuera necesario, a nosotras nos ha ayudado mucho las flores de bach.
  11. Revisa tu armario, engríete un poco recupera esa ropa linda que te encanta y no podías usar en el embarazo ni dando la teta. Es bueno también que vayas con ropa que no puedan solo jaar si te agarra desprevenida.
  12. Cuando tomes la decisión estate preparada para tener más tiempo que nunca para dedicarle a tu bebé y también estate preparada para salir por tiempo más prolongado y que se quede con papá. Por ejemplo anoche me escapé con mi casi trece al cine y Emilia se quedó con mi flaco. En esta semana de destete se ha unido aún más a su papá y eso también me parece maravilloso.

Esto fue lo que funcionó para nosotras, pero  no hay fórmulas mágicas , cada quien debe encontrar su camino porque como lo dije al principio cada mamá y cada bebé son distintos y cada historia de lactancia es única y diferente.

Hoy una vez más veo los resultados maravillosos de la crianza respetuosa y con libertad, de la crianza con apego. Mi pequeña es segura y feliz con o sin teta, es mucho más grande hoy de lo que era ayer. La veo orgullosa cuando se hace entender mientras pide algo. Ha sido todo un reto para ella pasar de la facilidad de decir teté para solucionarlo todo a poder identificar y pedir aquello que realmente quiere. Ver esa felicidad, esa seguridad, ese orgullo en ella me ha dado una vez más una lección para la vida. Crecer , amarse y ser independiente nos da la libertad ❤

Hoy he sobrevivido gracias a ella a mi última teta. No les voy a mentir , claro que he llorado, pero a veces son totalmente compatibles y complementarias un par de lágrimas de añoranza y tristeza con el pecho inflado de orgullo y la sonrisa llena de amor y alegría total. Lloririendo y avanzando hacia la siguiente aventura… a seguir creciendo junto a ellos.

La Tata, criando, creciendo.

 

 

Destetar, cuando cortar la leche te corta algo más

Y me volvió a pasar. Llegó el momento de destetar a Emilia y no por que yo quiera, sino porque tengo que (debo seguir con un tratamiento de glaucoma que ya no puede esperar más) . Emilia tiene 1 año 4 meses y escuchar que ya le dí la teta un montón no me hace sentir mejor ni cambia nada. Con Nacho me pasó lo mismo pero a los 6 meses por un problema hormonal, pensé que ahora al ser Emilia mayor dolería menos .. pero no.. duele igual.

Mi primera preocupación al saber que debo iniciar ya el destete fue ella. Ahora como hago, no está preparada, como haremos en la noche, como haremos en el día, como haremos si se cae, como haremos, com haremos, como haremos… Lo cierto es que creo que ella está más preparada que yo para esto.. Como suele ser siempre , ellos están más preparados que nosotros para crecer y avanzar , para destetarse y para volar.

Anoche no le costó nada quedarse dormida con un biberon por primera vez en su vida, como tampoco le costó nada tomar otro a media noche. No le costó lo que me costó a mi. A mi me dolió sentir las punzadas y el pecho llenándose mientras la veía mamar y no de mi.  Mientras yo le cortaba la leche a mi se me cortaba un poquito el corazón.

Este proceso recién comienza y quisiera hacerlo de la forma más respetuosa posible con ella y conmigo. Dejar de ofrecer es  lo primero. Ofrecerle agua, jugo o una fruta cuando me pida teta. Darle abrazos y muchos besos si la busca por apego. Ir eliminando las tomas al día de una en una o de dos en dos depende de cuánto tiempo nos tome (no puedo esperar mucho para comenzar el tratamiento).  Tomar mis flores , darle las suyas, seguro eso también ayudará.

No tengo idea si esto será fácil o difícil, por ahora solo se que duele y que quiero llorar. Quisiera hacer una pataleta y gritar NO ME QUITEN MI TETA! Pero la vida es así, no siempre tenemos lo que queremos, no siempre es como la planeamos, a veces debemos dejar ir preparados o no, a veces nos toca crecer antes de lo que queríamos, a veces nos toca aprender de los hijos y su capacidad de volar.

Así que acá estoy cortando al la teta mientras siento que se me corta algo más. No va a ser fácil pero vamos a estar bien . Vamos a aprender algo nuevo de esto como siempre. Vamos a crecer.

Gracias por leer, gracias por estar. Si tienes una amiga que está destetando a sus bebé abrazala, escúchala, contenla. Aunque no lo exprese y sea lo que quiere, nunca es un proceso fácil. Si estás destetando por voluntad propia o porque tienes que, acá estoy, te mando un abrazo apachurrado salpicado de mucho amor. Ser mamá duele..y unas veces duele más que otras, pero con fé. Todo va a estar bien. ❤

 

 

Bienvenida a la competencia…OOOPS quise decir a La Maternidad.

Tienes unos días de retraso te haces unas pruebas y te enteras que estás embarazada, se lo cuentas a un par de personas que te felicitan y te apoyan pero nadie te dice una verdad que permanece oculta en todas nosotras.  Aún no lo sabes pero acabas de entrar en el mundo más competitivo que te puedas imaginar. Ni los máster, ni el deporte, ni el colegio, tu alto rango de ejecutiva, ser una más entre muchos empleados o ser la del medio de 5 hermanos te podrán preparar para el nivel de competitividad constante y silenciosa  (a veces no tanto) a la que acabas de ingresar… No salgas corriendo… No hay vuelta atrás.

Lo cierto es que todas, todas somos competitivas en la maternidad. Algunas  en mayor o menor nivel, pero quien diga que no o nos miente o se miente así misma. Podríamos decir que es parte de nuestra naturaleza, está tatuado en el ADN. Hay muchas que lo saben manejar y  controlar y otras que en verdad… Bueno que les voy a contar que no sepan ya…¿nunca faltan no?
La competencia y comparaciones empiezan desde el día uno en que cuentas que estás embarazada… Siempre habrá la amiga que lo pasó  peor, que fue más mártir, que vomitó más que durmió menos… Por otro lado estará la que nuuuunca se sintió mal, ni engordo , ni le dolió parir, encima se puso más guapa y el pelo le brillaba (odiosa). Tendrás muchas amigas o familiares en esos casos pero habrá un par que se encargará de recalcarlo. Si pensabas que eso es pesado estas en nada…
Lo fuerte se viene después, comparaciones absolutamente injustas y ridículas en base a qué tipo de parto hemos tenido y sobre nuestra lactancia ….. No flaca por ahí no es buen camino, en este tema si no tienes nada agradable, de apoyo y contención que aportar déjame que te diga: “Calladita te ves más bonita”. Ni siquiera voy a ahondar en este tema por lo injusto y ridículo que me parece.
Por fin tienes a tu bebé en brazos y comienza “la pregunta”, esa pregunta que deberá mantener alerta tus antenitas  de vinil…  lugo de observar como quien no quiere la cosa  peso, estatura, movimientos y nivel de desarrollo llega directa: ¿cuánto tiempo tiene?
¡Alerta! ¡Puede ser una trampa! Siempre seguida a la pregunta vendrá una frase de comparación. Oohhh se llevan solo unos días… ¿Ya come sólo? ¿Ya gatea? ¿Recita el abecedario al derecho y al revés? ¡¡¡Por favor!!! Quisiera decir suéltame un rato, pero confieso que cuando no me lo han preguntado, he sido yo la que también preguntaba de puro metiche… Odiosa soy,  yo lo sé.
En el primer año te encontrarás en cada ida al parque con alguna de estas preguntas..Que si tienes leche, ay hija yo era una vaca. Que si duerme toda la noche…pobrecita el mio duerme solito desde los 3 meses . Que por que le das teta y no biberón… Que por que le das biberón y no teta… Que como vas a usar el coche que lo vas a traumar.. Que como lo porteas tanto le vas a deformar las piernas. Que si ya se paró, que si ya camino…El mío a esa edad corría… Que si ya dijo mamá, papá, le salieron los dientes o ingreso a la universidad!
Luego a medida que van creciendo los temas se vuelven más complicados al entrar en la competencia no sólo tiempo de desarrollo, talla y peso  sino también comportamiento, crianza y desempeño académico… Pucha en verdad que flojera. Tengo una adolescente,un niño y una casi toddler…y en mi experiencia te digo flaca.. ¡Qué flojera! Que flojera como, cuesta hacerse la sorda. Pero entre nos, cuesta más no soltar la lengua y decir sin querer queriendo algún comentario ácido que deja en claro que tu hijo es mejor… No todo comentario competitivo es a propósito y con mala leche, la mayoría  son silenciosos y muchas veces sin un ánimo real de joder, solo es nuestro hiper orgullo por esa criaturita que en nuestro mundo nadie podría superar. Claro, en nuestro mundo, pero no en el mundo real cada niño es un mundo, un ser completo y ninguno es mejor al otro, son simplemente diferentes como lo somos las madres, como los somos todos, porque para poder seguir, crear y crecer debemos ser diferentes todos o sino nos estancamos.
¿No es ya suficiente con la montaña rusa que es un embarazo y todo a lo que te tienes que enfrentar que además tenemos que tener dudas extras por andarnos comparando las unas a las otras? ¿No es ya el parto suficientemente intenso y totalmente nuestro como para permitir experiencias ajenas cargarlo más? ¿No es la crianza lo suficientemente difícil y complicada como para encima pensar que lo hacemos peor de lo que creemos porque en la casa del vecino todo fluye como la seda? No pues, no es justo. La maternidad es hermosa, es maravillosa  pero es tan feliz y llena de luz como turbia y desesperante como para aumentar matices extras.
No podemos seguir lanzando comentarios como:  “Uyy mi hijo también hace berrinches pero si me hace uno como hace el tuyo me vuelvo loca” .”Pero como se sacó 09 estaba facilitó mi flaco se sacó 20″ “Uyyy pero todavía no habla” “Tiene 2 y medio y sigue con pañal? La gordis el día que cumplió 2 se lo quité en una”
No puede ser que, hablando con una amiga mamá de dos preocupada porque su pequeña  de 2 años no lo está pasando bien probablemente por los celos, después de un rato conversando y contándole que mi hija mayor  era re intensa  me diga.. Ya no me siento la única, ya no me siento tan sola… ¿¿¿Sola??? ¿Es enserio? Tiene amigas con bebes de la misma edad, la pequeña va al nido y conoce a otras mamás… Como te vas a sentir sola cuando tu pequeña tiene crisis de pataletas y berrinches  si todos hemos pasado por algo parecido en mayor o menor grado. Pero claro de la puerta para afuera muchas veces no contamos la historia real.  Cómo te dije ayer flaca,a quien diga que tiene una maternidad perfecta y es solo feliz no le creas nada.
Tenemos que empezar a ser más honestas, menos jodidas, más reales y transparentes. Lo podríamos pasar muchísimo mejor si dejamos de compararnos  y competir.  Todas tenemos una historia diferente, todas tenemos hijos diferentes. Ningún niño es igual al otro, ni siquiera hermanos criados por los mismo padres. Si tal vez el tuyo habló antes.. pero camino después. Tal vez el tuyo no hace pataleta… Pero como cuesta hacerlo dormir no?
No existe el hijo perfecto ni mucho menos la madre perfecta, no hay una fórmula mágica de crianza, ha sido difícil desde que el mundo es mundo y lo seguimos intentando, van cambiando las teorías y los métodos y la verdad solo podemos hacer lo mejor que podamos y criarlos según aquello en que creemos. Para mi la maternidad es tan maravilloso como difícil y agotadora y no creo ser la única que se sienta así.
Creo que ha llegado el momento de evolucionar y darle una vuelta a la historia sacar ese chip de nuestro adn y dejar de jorobarnos tanto sin querer queriendo y apoyarnos más.
-La Tata, Criando en Tribu